Ayer me pasé a la comida orgánica

Una de las razones por las que no compré antes comida orgánica es, para ser absolutamente sincera, el precio. Me pareció que tendría que trabajar horas extras si quería comer manzanas, zanahorias o papas sin tóxicos. En realidad, en el mercado campesino de mi ciudad -Miami- las cosas sí son un poco más caras que en los supermercados habituales, pero al final del día, apenas subió mi factura unos cuántos dólares más.

Ahora estoy pensando en pasarme también a los productos naturales: desodorante, jabón, pasta de dientes. ¿Me estaré volviendo obsesiva? Puede ser, pero ya me cansé de estar rodeada de gente enferma que, para curarse, sólo hacen que meterse más tóxicos en el cuerpo, las medicinas.

Pero no, no estoy en contra de los medicamentos (ni mucho menos de los médicos), pero sí creo fírmemente que, si habituamos al cuerpo a combatir por sí mismo las enfermedades, nos lo agradecerá inmensamente. Quizás la clave esté en combinar sabiamente una dieta equilibrada y libre de pesticidas con exámenes médicos periódicos.

Definitivamente, no soy hipocondríaca, pero creo que estoy caminando en la dirección correcta para poder llevar una vida más plena y libre de enfermedades.

El próximo paso… probablemente sea comenzar a meditar. 😉

Tina G.

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