El respeto a la infancia

Una de las cosas que me impresionan en EE.UU. es el cuidadoso sistema de circulación en zonas escolares. Durante las horas de entrada y salida de los colegios, los límites de velocidad se encuentran restringidos a apenas 15 mph (unos 25 kph), con guardias de seguridad que cuidan los pasos de peatones -con uniforme amarillo y silbato incluídos- para detener el tráfico cada vez que un viandante pretende cruzar la calle.

No diré que en hora punta no hay caos con tantos autos tratando de dejar a los niños (especialmente en Miami), pero sí me parece un sistema más organizado de lo que he vivido en otros países. Eso evita, al menos, que imprudentes o despistados se excedan, poniendo en peligro la vida de los más pequeños.

Otra cosa al respecto que me llama la atención son los autobuses. Todos amarillitos, como en las películas, bien identificados como transporte escolar. Y al momento que un autobús de estos para y extiende la señal de STOP que tiene adherida a los lados, todos los vehículos se detienen como si se entrasen frente a un semáforo en rojo.

Todo un espectáculo. Bien por aquellos que cuidan a nuestros hermanitos/as, hijos/as, sobrinos/as, etc… Recuerden que los niños de hoy son los hombres del mañana, y que su educación forjará su carácter. Que sea para bien.

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