No Impact Man (2009)

Recientemente vi el documental “No Impact Man”. Su autor, el escritor Colin Beavan, realiza un experimento en el que, durante un año, su familia irá poco a poco renunciando a las comodidades y excesos de la vida moderna, con el fin de reducir el impacto que el hombre tiene sobre nuestro mundo.

A lo largo de hora y media, la familia Beavan nos muestra cómo progresivamente van incorporando costumbres respetuosas con el medio ambiente y renunciando a todo aquello que provoca efectos negativos en la Tierra. Primero comienzan con ajustes en los hábitos alimenticios, comprando únicamente productos locales que no requieran transporte -y por ende gasto de energía-, renuncian a adquirir productos envasados o incluso a viajar en avión, tren, taxi o auto.

Lo curioso de la historia es el aura de inverosimilitud que transpira: nadie se cree que una familia que reside en medio de Manhattan no haya incumplido las numerosas reglas que se imponen a lo largo del experimento. De hecho, hacia la mitad del documental esto se hace patente con múltiples concesiones que restan cualquier credibilidad a sus personajes y a la película.

La premisa es buena, lo reconozco, pero la intención es absolutamente egoísta. El frustrado escritor pretende promocionar el libro que escribirá -y probablemente también el documental en sí- proclamando a bombo y platillo un interés en vivir de manera ecológica con una familia que, desde el principio, está claro que no tiene absolutamente ningún deseo de cumplirlo de manera consecuente.

Deja un comentario