Parecidos razonables entre Wahlberg y Damon

Creo que he visto entre 5 y 10 películas protagonizadas por Matt Damon, y otras tantas con Mark Wahlberg como protagonista, y la verdad es que cada vez que aparece cualquiera de ellos me cuesta ubicarlo, teniendo que recurrir a una ejercicio mental para cerciorarme de cual de los dos se trata.

Ayer mismo vi “El caso Bourne” -con Matt Damon- y mientras tanto me viene a la mente otra película que me gustaría volver a ver, “The Italian Job”, pero un momento -pienso- el protagonista es Mark Wahlberg, de modo que ya he vuelto a tener un “cruce de actores”.

Esto me suele pasar también con Patrick Swayze y Kurt Russel, de modo que las confusión mental vuelve a desconcertarme y nuevamente tengo que ejercitar mi mente.

Creo que estos cuatro actores, respectivamente a la par, no es que solo mantienen un parecido razonable, sino que además presentan ciertas similitudes en sus actuaciones, y creo que este factor tiene que ver con el subconsciente.
Es decir, uno comienza a confundir constantemente a los dos actores hasta que llega un momento en que esta confusión se extrapola a la actuación del actor, de modo que vemos las mismas capacidades interpretativas en ambos.

Lo diré de otro modo y con un ejemplo. Pensemos en la película “Planet of the Apes” protagonizada por Mark Wahlberg. Y ahora pensemos en esa misma película pero substituyamos mentalmente a Mark por Matt Damon, ¿acaso no pensáis que si Matt la hubiese protagonizado no habría hecho una actuación idéntica?

En cualquier caso también es cierto que hay otros actores -sin ningún tipo de parecido físico- que tienen muchas similitudes interpretativas y que ciertamente, sus actuaciones recuerdan a otros actores en otros largometrajes.

Un ejemplo. Recordemos la película “Gladiator” con Russel Crow y hagamos lo mismo que antes, intercambiar a Russel y pensar en Gerard Butler -actor protagonista de “300”-, ¿verdad que podemos situar a Butler en “Gladiator” y concluir que su actuación también sería muy similar?

De todos modos supongo que estas hipotéticas situaciones nunca las podremos comprobar a ciencia cierta, y aunque hubiera una secuela de “Gladiator” -revivamos a Máximo-  no cabe duda que Gerard Butler readaptaría su interpretación con un nuevo registro para evitar posible comparaciones, ya que precisamente esto es lo que detestan los actores, que se les comparen con otros.

Mejor… imposible (1997)

Título original: As Good As It Gets.

Probablemente esta sea la mejor comedia que haya visto en los últimos años, tanto es así que tras verla el otro día por cuarta o quinta vez, me decido a comentarla y animar así al personal para que tenga interés por verla.

Melvin (Jack Nicholson) es un escritor de éxito y, a su vez, un maniático compulsivo que desagrada a cualquiera que se cruza en su camino. Tiene por costumbre acudir a un restaurante a comer, equipado con sus propios cubiertos de plástico, en donde exige ser atendido siempre por la misma camarera (Helen Hunt).
Además, Melvin tiene un vecino homosexual (Greg Kinnear), y éste a su vez es dueño de un perro que por unas circunstancias termina cuidando Melvin en su casa.

La comedia se centra en estos tres personajes, sin embargo el papel secundario de Cuba Gooding Jr. resulta determinante para poner el broche de oro a todo el film.

A nivel particular creo que nunca hubiera descubierto este nuevo registro de Jack Nicholson, es decir, capaz de hacer interpretaciones en clave de humor como en esta película.
Se dice que los mejores registros de los actores están relacionados por la propia manera de ser de ellos mismos, es decir, si Jack Nicholson es capaz de bordar su papel en “Mejor… imposible”, puede ser debido a que su forma de ser tenga aspectos coincidientes con los que pone de manifiesto en la película.

En cualquier caso no puedo afirmar que este sea el caso puesto que no conozco a Jack Nicholson en persona, pero teniendo en cuenta que la gran cantidad de actores de renombre aparcan la humildad a un lado, es posible que algo de cierto haya en dicho análisis.

De todos modos y, siguiendo con la actuación de Jack Nicholson, pienso que el grado máximo de su interpretación lo consigue, no sólo al seguir su guión, sino con los gestos e incluso las pausas, o expresiones en su mirada.

Me gustaría volver a ver  a Jack Nicholson interpretando con este humor negro e informal, pero como ya lo dice el propio título de la película, no será posible otra interpretación similar puesto que la presente ya es “Mejor… imposible”, y por tanto resultará imposible mejorarla.

 

 

Ao, el último Neandertal.

Título original: Ao, le dernier Neandertal.

 

La película es francesa y se estrenó el pasado mes de septiembre. La obra es de Jacques Malaterre, basada en el libro “Ao, el último cavernario” de Marc Klapczynsky. Como su título indica, narra la odisea del último de los neandertales y sus fricciones y diferencias con los Homo Sapiens.

 

Al verla, casi inevitablemente, me recordó la genial “En busca del fuego” (“La Guerre du feu”) de Jean-Jacques Annaud, un clásico del cine prehistórico estrenada casi 30 años atrás.

 

Me resultó particularmente interesante la forma en que se muestra la interacción entre los diferentes personajes, incluyendo los niños, sus muestras de cariño y sus preocupaciones comunes, lejos de nuestro “estrés tecnológico”, aun sin llevar –como es lógico- una vida relajada.

 

De hecho, la dureza de sus vidas se ve reflejada en sus rostros, su pelo y sus dentaduras, maltratados por la falta de cuidado. Los paisajes son hermosos, decorados naturales de Ucrania, Francia y Bulgaria, con participación esporádica de animales que otorgan realismo y un acercamiento del hombre a la tierra.

 

Otra cosa a destacar es el tratamiento del lenguaje, o pseudo-lenguaje, con palabras que se asemejan a gruñidos, gruñidos que se asemejan a palabras y, eso sí, voces en off representando los pensamientos de los protagonistas –esos sí en idioma moderno- que nos ayuda a entender su lógica, sus sentimientos. Quizás, eso es lo único que sobraba.

 

El repelengue

Hace poco tiempo que compré el Repelengue, que tal como su nombre indica, se trata de un producto que sirve para repeler el mosquito causante del dengue.
El dengue es una enfermedad viral producida por el virus del dengue, el cual transmite cierto de tipo de mosquito -no todos los mosquitos pueden llegar a ser portadores de dengue-.

Nunca he llegado a entender el funcionamiento, o la eficacia de este spray, el cual ha de ser aplicado por el cuerpo y supuestamente ya no te han de picar los mosquitos, ¿o solo dejan de picar los mosquitos con dengue?

Me hago esta pregunta por el hecho de que tras haberme aplicado el producto, en menos de un minuto ya me habían sustraído sangre de una zona de mi cuerpo protegida con repelengue.
Se supone que con este líquido antimosquitos no debería haberse acercado ninguno, sin embargo y como digo llegó la picada.

De todos modos tampoco quiero hacer una campaña en contra de este producto, pero al menos contar mi experiencia tras haber invertido unos 4 euros que creo que me costó.

Como consumidores estamos habituados a comprar productos de bajo coste pensando que, si no dan resultado, tampoco se pierde demasiado, de modo que podemos sustituirlo por otro producto que termine dando resultado.
Sin embargo esta forma de actuar puede suponer un gasto mayor del previsto, de modo que primero se prueba con un producto muy económico -el cual no da buenos resultados- para finalmente comprar un segundo producto de mayor calidad.
De esta manera el consumidor ha pagado una cantidad global mayor que la que inicialmente era necesaria.

 

Yopmail, dirección de correo desechable

Hoy he descubierto un nuevo recurso que sin duda sé que utilizaré a menudo, especialmente cuando acceda a foros de consulta.
Estoy hablando de YOPMail, un servicio que permite disponer de una dirección de correo electrónico desechable, es decir, utilizar una cuenta de correo de manera puntual.
Comenzar a usar YOPMail es tan sencillo como entrar en su página web y sencillamente introducir cualquier palabra o número que se completará con el dominio de YOPMail, por ejemplo;

loquesea@yopmail.com o 123456@yopmail.com

Seguidamente pinchar en el botón de “Refrescar” y aparecerán los e-mail en la bandeja de entrada.

Muy útil sin duda para cuando necesitamos registrarnos en un sitio y se nos solicita un correo para confirmar y, en lugar de introducir nuestro e-mail, introducimos una cuenta de YOPMail.

De este modo, todo el SPAM que suele llegar con posterioridad a nuestra cuenta de correo, llegará a la cuenta de YOPMail, evitando un gran flujo de correo basura en el futuro.

YOPMail es un servicio tan sencillo como útil, y así mismo, dispone de una función que permite el traslado de mensajes a cualquier dirección de correo.
Por tanto, si hemos usado una cuenta desechable de YOPMail para registrarnos en un foro, es posible que queramos conservar el e-mail de “bienvenida” que contiene los datos de acceso al foro.
Lo único que habrá que hacer en este caso es reenviar el contenido del e-mail, de la cuenta de YOPMail a nuestra cuenta principal.

Ni que decir tiene que YOPMail tan sólo es recomendable para usos puntuales como el registro en foros y como “contenedor”, pero nunca establecer una cuenta de YOPMail como cuenta principal o usual, puesto que cualquier otra persona que teclea el mismo nombre de cuenta tendrá igualmente acceso al panel de entrada, por tanto, tener bien claro que YOPMail es un correo desechable.

YOPMail también te permite enviar correos, pero tan sólo a otras cuentas de YOPMail.

URL: http://www.yopmail.com/es/

Diferencia entre “hay”, “ay” y “ahí”.

 

En más ocasiones de las que debería, me encuentro con frases donde, quien las escribe, confunde la ortografía de “hay”, “ay” y “ahí”. Con la popularidad creciente de Facebook, Twitter, e-mails y mensajes de texto, los errores (y horrores) ortográficos se hacen más patentes.

 

 

 

 

¿Cuál es la diferencia entre “hay”, “ay” y “ahí”?

 

“Hay” proviene del verbo “haber”, en tercera persona del singular:

–       Hay manzanas.

–       Hay cinco personas.

–       Aquí hay mucho ruido.

También implica un deber o necesidad:

–       Hay que ir. (Tengo que ir.)

–       Hay que verlo para creerlo. (Tengo que verlo para creerlo.)

–       Hay que viajar temprano. (Tengo que viajar temprano.)

 

 

“Ay” es una interjección que normalmente se emplea para denotar dolor o aflicción:

–       ¡Ay qué daño!

–       ¡Ay de mí!

–       ¡Ay si te agarro! (en esta ocasión como amenaza).

 

“Ahí” es un adverbio de lugar, y es más fácil de reconocer ya que su pronunciación cambia. En esta palabra, el acento está en la “í”, a diferencia de las anteriores:

–       Ahí te quiero ver.

–       No te muevas de ahí.

–       Ahí yo no me meto.

 

 

Truco: una frase que les ayudará a recordar: Ahí hay un hombre que dice ¡ay!

 

Exit Through the Gift Shop (2010)


Thierry Guetta es un peculiar francés que vive en Los Ángeles y al que le gusta filmar todo lo que pasa en su vida. Todo. Después de años y miles de horas de metraje, este documental dirigido por el artista callejero Banksy narra cómo Guetta se va introduciendo en el mundo del arte urbano, siguiendo de cerca de algunos de los graffiteros más importantes (obviamente, Banksy incluido).

La película no ganó el Oscar pero sí ha tenido una buena acogida, en parte por el aura de misterio que envuelve al reconocido Banksy. Lo más interesante es cómo Thierry Guetta comienza siguiendo a artistas y termina convertido en uno. Lo más absurdo es que este señor, aparte de pasear la cámara por donde camina como si de un tercer ojo se tratase, no aporta mucho más. Su arte es copiado, industrial, empaquetado, ridículo.

Quizás esa es la moraleja de la historia, lo absurdo de nuestra sociedad donde elevamos a personas a pedestales propios de los dioses griegos. Aunque eso ya lo criticó el dadaísmo a principios del siglo XX. Parece que no prosperamos.

Toshiba Satellite, el mejor laptop

Tengo muy claro que cuando tenga que adquirir un nuevo ordenador portátil o laptop volverá a ser un Toshiba.
Le doy la puntuación más alta en cualquiera de sus componentes, ya sea por sus prestaciones y su durabilidad.

Tengo un láptop Toshiba Satellite desde hace aproximadamente 4 años puedo decir que ha sido una de mis mejores compras de los últimos años. El láptop se mantiene compacto como el primer día, es decir, cuando abro la tapa veo el mismo teclado firme y consistente, y sin ningún problema en ninguna de sus teclas, a diferencia de un modelo de láptop HP Pavilion que posee mi mujer que le saltaban las teclas, bueno, que poseía, puesto que apenas le llegó al año de vida ya que se le quemó el procesador por sobrecalentamiento.

No sabría decir con exactitud la cantidad de horas útiles que mi Toshiba Satellite ha tenido, pero puedo asegurar  han sido horas “abusivas” de uso para un láptop que todavía tiene mucho que decir.
Igualmente quiero hablar de los componentes del Toshiba, como bien pueden ser la batería y la fuente de alimentación. Es cierto que la batería ha ido perdiendo capacidad de carga en los últimos años, y por supuesto cada vez dura menos tiempo por lo que hay que conectar el cargador más a menudo, pero esto es así en cualquier tipo de batería, por tanto, nada que objetar en tal aspecto.
Y hablando del cargador, simplemente decir que hasta ahora ha cometido bien función, con muchísimas horas de uso  y sin ninguna incidencia salvo que se calienta algo más que en sus etapas iniciales.

Otra cosa a tener en cuenta de este modelo Toshiba Satellite, es que la pantalla apenas a perdido holgura. Es decir, sabéis que al cabo del tiempo el láptop suele perder fortaleza en el pasador de la tapa, haciendo que al estar abierto, la pantalla no se quede fija en un punto, dando unos centímetros de movimiento.
Pues bien, apenas han sido 2 centímetros de holgura los que ha podido perder en estos 4 años de uso, una variación poco considerable.

Comparando nuevamente el Toshiba con el HP Pavilion, nuevamente advertir que el segundo puede llegar a tener una holgura de tres dedos, según he podido comprobar.

En conclusión y como ya he dicho, si quieres un ordenador bueno, consistente y que te dure más de 2 años, te recomiendo un Toshiba.

 

Llegó el nuevo iPad 2


Steve Jobs, el CEO de Apple, nos sorprendió con su aparición en la presentación de la segunda generación de iPad, el iPad2. Su precio oscilará entre los $500 y los $829 y será más ligero y un 33% más fino que su predecesor, e incluso más que un iPhone 4.

 

Cuenta con procesadores dual-core A5, dos veces más rápido que el original, cámaras delantera y trasera, 10 horas de autonomía de batería y la misma pantalla de 9.7 pulgadas.

 

Al mismo tiempo, Apple presentó también dos accesorios interesantes: un cable HDMI que replica la imagen en un segundo monitor con calidad de 1080p y una “Funda Inteligente” (“Smart Cover”) que se adhiere magnéticamente al iPad y, al abrirla lo enciende, mientras que al cerrarla lo pone en hibernación.

 

Una sugerencia: es un buen momento para comprar el iPad 1. Seguro que su precio baja y, seamos realistas, las prestaciones son igualmente interesantes.

 

Diferencia entre los Términos Hispano y Latino.

A menudo surge la duda entre cuál es la palabra correcta, Hispano o Latino, así como Hispanoamérica o Latinoamérica. En ocasiones se usan como sinónimos, cuando en realidad existen diferencias entre los distintos términos.

 

Hispano e Hispanoamericano

 

El vocablo Hispano proviene de Hispania, término acuñado por los romanos en el año 197 a.C. para referirse a la Península Ibérica, la cual engloba tanto España como Portugal.

 

No obstante, la palabra Hispano tiene más de una acepción:

 

–       Perteneciente o relativo a Hispania.

–       Español.

–       Perteneciente o relativo a las naciones de Hispanoamérica.

–       Perteneciente o relativo a la población de origen hispanoamericano que vive en EE.UU.

Por tanto, un español, mexicano, colombiano o venezolano se consideran hispanos, si bien únicamente los tres últimos serían, además, hispanoamericanos, ya que pertenecen también a los países de América.

 

En el sentido estricto, un portugués se consideraría igualmente hispano, dado que procede de la región de Hispania, al tiempo que un brasileño es hispanoamericano.

 

Latino o Latinoamericano

 

Por definición, el término latino hace referencia a las personas o pueblos del Lacio, en el centro de Italia. En toda la extensión de la palabra, incluye a todo lo relativo a la lengua latina y sus derivadas como el español, portugués, italiano, francés, etc.

 

Por tanto, se identifican como latinas aquellas personas naturales de los pueblos de Europa y América cuyas lenguas provienen del latín. Latinoamericanos, en cambio, son únicamente aquellos que pertenecen a los países de América colonizados por naciones latinas, es decir, España, Portugal o Francia.