Cirugía para perder peso: ¿la cura para la diabetes?

El 90% de las personas con diabetes del tipo 2 son obesos o tienen sobrepeso, según afirma la Organización Mundial de la Salud. No es de extrañar pues que muchos de los pacientes consideran la cirugía de pérdida de peso como tratamiento para su problema de peso y diabetes. No obstante, ¿es el mejor tratamiento para cualquiera de estas condiciones?

¿Es la cirugía de pérdida de peso adecuada para usted?

Estudios recientes han demostrado que la cirugía bariátrica resuelve la diabetes en más del 86% de los pacientes que se sometieron a un procedimiento. Los estudios también han demostrado que los pacientes con los casos menos graves de la enfermedad tienen más probabilidades de ver a la remisión.

Pero el éxito de cualquier cirugía para perder peso depende del compromiso del paciente. Independientemente del tipo de cirugía bariátrica que usted elija, usted necesita estar preparado para los cambios de estilo de vida importantes que deben ocurrir después de la cirugía para que el procedimiento pueda tener éxito.

¿Le parece demasiado trabajo? Probablemente lo sea. Sin embargo, la inversión en su salud podría valer la pena. Si usted piensa que la cirugía podría ser una opción para usted, empiece por hablar con su proveedor de atención primaria. En la mayoría de los casos, obtendrá una referencia para hablar con un cirujano certificado que pueda recomendarle el mejor tratamiento según sus necesidades.

Acidosis tubular renal en niños: diagnosticar a tiempo.

La acidosis tubular renal es una enfermedad nueva en el diagnóstico pero más común de lo que se piensa, incluso la causa de que muchos niños no crezcan o se retrase su crecimiento y sean de talla baja.

El nefrólogo pediatra del viejo hospital civil de Guadalajara, México, y jefe del servicio, Jacob Sandoval detalla algunos de los síntomas:

“Son niños que por lo regular nacen con menos peso del esperado por la edad gestacional con la que nacen, son niños que desarrollan discreto reflujo esofágico y a veces intolerancia a la proteína de la leche. Eso les hace coliquito y de repente lloran y lloran y no saben porqué. Son niños que les suda la cabeza, son niños con dermatitis continua del pañal, como su ph es diferente hacen severas lesiones a veces.”

 Además, a estos niños les gusta la comida salada, condimentada y ácida, son de caracter fuerte y son muy cariñosos. La manifestación más visible es que no se gana peso y talla por lo que son niños chiquitos.

Esta enfermedad es curable pero se debe detectar lo más a tiempo posible para disminuir las complicaciones.

Afortunadamente, de las enfermedades del riñón, la acidosis tubular renal es de las más nobles, es curable y hay tratamiento, lo malo es que se desconoce y no se diagnostica por lo que las secuelas se hacen evidentes en su mayor expresión en la juventud, advierte el jefe de Nefrología pediátrica, Jacob Sandoval: 

“Se eleva colesterol y triglicéridos aunque hagan ejercicio y tengan una adecuada dieta, tienden a tener problemas del corazón e hipertensión secundaria a las lipidemias y después tienen ser diabetes mellitus, entonces lo mejor es evitar todo eso. Y que otras cosas son tambien tienen problemas en los huesos, osteoporosis u osteopenia que es secundaria a la acidosis que presentan.”

Con un exámen de sangre y de orina buscando bicarbonato y una visita al nefrólogo pediatra se puede determinar el diagnóstico.

El tratamiento se complementa con una alimentación adecuada orientada siempre por un nutriólogo clínico.

MONICA LOPEZ FONSECA

Comida cruda: los orígenes de una dieta sana

¿Estamos volviendo a los orígenes?

El cuestionamiento de una dieta sana ha evolucionado a lo largo de la civilización humana. Es curioso como años atrás la carne roja se consideraba un privilegio imprescindible para una alimentación rica y plena. Sin embargo, hoy reconocemos lo dañina de su uso o abuso en nuestra dieta diaria.

El hombre ha progresado en su historia culinaria o cultura gastronómica de una manera peculiar.  En la Era Prehistórica el hombre pasó de la comida cruda a la cocinada una vez que descubrió el fuego. Luego, en la Edad Antigua, pasó de las comidas simples a las preparadas, con la ingeniosa elaboración de las especias.  Y finalmente, en la Edad Moderna, el hombre pasa de las comidas más elaboradas a los platos gourmet, con la importación y exportación de alimentos exóticos a lo largo de grandes distancias.

Ahora, en el siglo XX, irónicamente el hombre creó la presente comida rápida, una manera de sobrellevar esta sociedad demandante donde pocas veces hay tiempo para preparar o ingerir un menú apropiado.

Afectado en gran medida en su salud, con el crecimiento del cáncer, las enfermedades crónicas como el asma y la diabetes, a consecuencia del abuso de la notable comida rápida, el hombre decide esforzarse por equilibrar su dieta y encontrar la “mágica” comida que le ofrece la deseada salud y longevidad.

Es entonces que aparece un fenómeno interesante: el hombre vuelve a sus orígenes  culinarios y surge el crudivarismo.

En el siglo XXI se distingue una generación que no solo se decide por los alimentos vegetarianos veganos, sino que aún más, opta por comer alimentos en su estado crudo.  Los crudistas rehúsan cocinar los alimentos por encima de 116 grados Fahrenheit (46 grados centígrados) porque argumentan que así pierden gran parte de sus propiedades: vitaminas, minerales, proteínas  y especialmente muchas de las enzimas necesarias para una nutrición completa.  En realidad, no es menos cierto el dato de que la comida cocinada pierde más de la mitad de sus propiedades nutritivas, algo claramente reconocido en el mundo científico.

Pero, ¿es esta dieta saludable? Y también importante: ¿puede uno adoptarla como un estilo de vida? Le parecerá raro pero en realidad tiene muchos seguidores. Una celebridad reconocida es la actriz Demi Moore, quien puede presumir a sus más de cuarenta años de una piel tersa y de un cuerpo vigoroso.  En Hollywood esta dieta tiene grandes propulsores y hasta existen varios restaurantes altamente reconocidos.

¿Qué comen?

Pues todas las variedades de frutas y vegetales existentes en la naturaleza, preferentemente directamente del árbol o de una tierra orgánica.  También comen granos y semillas crudos (claro está, no tostados). Y vale recalcar que comen todos los diferentes tipos de nueces y semillas, de donde obtienen el alto nivel proteínico y las grasas, con las que elaboran excelentes quesos y leches. Igualmente incluyen los germinados, la alfalfa, algas secas como el nori, comúnmente usado para sushi, aceitunas crudas de todas las variedades y granos deshidratados que usan para hacer panes, pizzas, tartas y galletas consistentes y deliciosas.

Vale recalcar que esta nueva dieta crudivorista es también una nueva filosofía de vida. Los crudistas prefieren vivir en contacto diario con la naturaleza, preferentemente virgen, no industrializada, de donde de manera natural obtienen su alimento. Los mismos practican yoga, reiki y algunas filosofías esotéricas como el Tantra. Educan a sus hijos libres de toda institución social, mediante la educación en casa sobre aquello que al niño le interesa y le motiva en su reconocimiento del mundo. Beben agua natural de arroyuelo y crean sus propios huertos para su autoabastecimiento. Buscan respirar profundamente el aire puro nunca contaminado y llevar una vida activa, de constante ejercicio. Practican la unidad con la madre naturaleza y con los otros seres vivos y están, como es de esperar, en contra de toda violencia individual y colectiva.

Los crudistas creen que su filosofía ayuda al planeta a rejuvenecerse de la crisis ecológica en que se encuentra.  Son antagónicos del consumismo y promueven una vida simple, lejos de la caótica sociedad industrializada.

Habría que ponerse a pensar si después de cientos de años de evolución humana, el hombre en el siglo XXI no está regresando a sus orígenes, a una vida salvaje, o mejor dicho, silvestre. Lejos de los aparatos tecnológicos como la TV, los videojuegos, el microondas, el celular, el aire acondicionado, la computadora, entre otros, el hombre encuentra su salud mental, física y espiritual en lo que siempre ha estado allí para resguardarnos: la madre naturaleza en su estado más puro.

Comidas que curan el asma

Es sabido que hay comidas que provocan asma, los llamados alergénicos. Sin embargo, pocos conocen aquellas comidas que ayudan a curar o mejorar el asma, porque contienen cualidades anti-inflamatorias que ayudan a dilatar los bronquios.

Salmón o aceite de linaza: Contienen Omega 3 que son aceites anti-inflamatorios.  Las sardinas y el atún también contienen Omega 3.

Cítricos: La naranja y el limón han de estar presentes en la dieta diaria del asmático ya que contienen vitamina C en algo grado.  Otros cítricos como la toronja, la mandarina o la lima también son beneficiosos. A modo de garantizar una absorción de todos los nutrientes, es mejor tomarse un jugo de naranja orgánica al instante de haberlo hecho, para que los nutrientes de la fruta hagan un verdadero efecto en el sistema inmunológico.

Ensaladas: Lechugas, espinacas, tomates son buenos proveedores de vitamina C. Además de otros alimentos que podemos usar en la ensalada, el pimiento rojo crudo contiene 190, y el perejil 130, de los más altos índices de contenido en vitamina C, que ayuda como un anti-inflamatorio  y un astihistamínico natural.

Crustíferos: Estos vegetales, tales como el brócoli, la coliflor, la col, las coles de bruselas, entre otros, contienen altas propiedades antioxidantes. En su composición también cuentan con sulfuro, un elemento importante para la producción de los más altos complejos antioxidantes, tales como glutathione.

Cerezas y Moras: Estas frutas en particular son altamente desinflamatorias. Para comer grandes cantidades de ellas se puede agregar una capa gruesa al pan tostado en forma de mermelada. Un estudio realizado en Abril 2006 del Journal Nutrition enfatizó que comer cerezas puede realmente reducir la inflamación de un ataque de asma.

Turmeric: Esta especie, muy común de la comida hindú, es suave de sabor y se parece al conocido bijól o colorante amarillo que se usa en comidas latinas.  La misma posee varias propiedades curativas, como antibiótico y como anti-inflamatorio. Para cocinar con turmeric o el conocido curry, agregue un poco del polvo a la coliflor, salteada en aceite de oliva, o también al pescado asado. En India lo usan mucho también en los potajes y los mixtos de papa y verdura.

Remedios naturales para el insomnio

¿Padeces de insomnio? Si ese es tu caso, quizás hayas tomado algún tipo de medicación para poder dormir. Lo que tal vez no sepas es que muchos de esos medicamentos pueden tener efectos contraproducentes, ya que cuando el cuerpo se acostumbra a ellos, se vuelve adicto y es extremadamente difícil desengancharse y volver a una rutina sana a la hora de dormir.

Es por esto que a continuación te presentamos una serie de remedios naturales que servirán para ayudarte a conciliar el sueño:

Usa tapones para los oídos. Aquellas personas que tienen un sueño ligero pueden verse afectadas por cualquier ruido durante la noche. Eso provoca que se desvelen y que se les sea prácticamente imposible volver a dormirse. El uso de tapones ayuda a prevenir estas situaciones.

Reducir el consumo de alcohol. Al contrario de lo que muchas personas piensan, el alcohol interfiere en gran medida en el proceso del sueño, ya que éste puede producir dolor de cabeza o malestar al despertar poco más tarde.

Evita bebidas con cafeína. Es lógico que cuando uno padece de insomnio, una de las cosas que con seguridad debe evitar es el café, chocolate o los refrescos con cola.

Respetar el horario normal. Si durante la noche te cuesta dormir, debes tratar de evitar tomar siestas durante el día, ya que eso contribuirá a que en la noche no puedas descansar apropiadamente.

Asocia tu cama con dormir. En muchos casos se usa la habitación –y particularmente la cama- para trabajar en la computadora o hablar por teléfono. Esto dificulta la tarea mental de asociar la cama con la hora del sueño.

Toma un baño caliente. Si tomas un baño caliente un par de horas antes de dormir, te ayudará a favorecer el sueño.

Cuidado con el ejercicio físico antes de dormir. El ejercicio ayuda a conseguir un sueño profundo. No obstante, si éste se hace en las horas previas al sueño, puede dificultar el proceso.

Evita comer abundantemente antes de dormir. Tanto acostarse con la barriga llena como el hacerlo con el estómago vacío, puede provocar transtornos del sueño. Lo mismo aplica en el caso de tomar demasiado líquido.

Acuéstate sólo cuando tengas sueño. Como decíamos anteriormente, la cama debe asociarse con dormir, por lo que si no puedes conciliar el sueño es recomendable que te levantes y hagas alguna tarea monótona como leer. Cuando el sueño regrese, deja esa actividad y vuelve a la cama.

Crea una atmósfera favorable en el dormitorio. Usa en tu cuarto colores agradables, aíslate de los ruidos y asegúrate de cubrir las ventanas adecuadamente para que se bloquee en paso de luz. La comodidad de la cama y almohadas también ejercen una función esencial.

Usa ropa holgada para dormir. Tanto la temperatura de la habitación como el tipo de ropa de uses para dormir favorecerá o entorpecerá el proceso del sueño.

Por supuesto, habrá casos en los que serán las costumbres o situaciones de la pareja los que provocan alteraciones en el sueño, tales como los típicos problemas con los ronquidos.

Menos químicos y más limpieza

Después de pasarme a la comida orgánica y apuntarme al gimnasio, sigo con mi investigación casi obsesiva por lograr llevar una vida más sana. El otro día, mientras compraba mis vegetales orgánicos, crucé por el pasillo de productos de limpieza y… ¡se hizo la luz! No tenía ni la menor idea de que existieran productos de limpieza sin tóxicos contaminantes.

Entre sorprendida (e ilusionada) me puse a rebuscar entre todos y decidí llevarme unos cuántos para probar. La marca por la que me decidí fue “7th Generation”, principalmente porque parece que tienen de todo: desde detergente para lavar los platos hasta spray para limpiar baños. Y todo -según alegan- libre de tóxicos.

Limpiar, les puedo decir que limpian. Ya desde el principio, mi gran sorpresa fue que son prácticamente inodoros, así que no van dejando una “fragancia química a rosas” como los otros que, al menos a mi, me dejan casi sin poder respirar.

Ahora, en cambio, todo queda limpito y sin dejar la casa apestando a cloro. Todo un avance. Sí señor.

¡Hora de hacer ejercicio!

El primer paso fue la comida. Orgánica, por supuesto. Esta semana, en cambio, decidí que era el momento de dar el segundo paso… el gimnasio. Yo, que me canso con sólo pronunciar la palabra, hice de tripas corazón y me puse a investigar on-line sobre “fitness”.

Curiosamente, encontré una foto muy llamativa que me llamó la atención y, honestamente, no sé si me hace reir o llorar.

Pues sí, escaleras eléctricas de acceso a… ¡un gimnasio! El colmo de la ridiculez, pero así son las cosas. Quizás pensaron que mejor no poner trabas a los clientes y facilitarles el acceso. Mi pregunta es: ¿las pesas se levantan automáticamente con un botón? ¿sirven donuts y chocolate en la entrada? Todo sea por mantener feliz al cliente, ¿o no? Sin duda, así conseguirán que la gente vaya más al gimnasio…


Pero bueno, yo aquí sigo en mi dilema. Mi propuesta es la siguiente: como no quiero pagar una membresía anual y después aburrirme o retractarme, pienso que comenzaré con ejercicios ligeros en casa y, si después de un tiempo sigo motivada con la actividad física, me apuntaré a algo más serio.


Al fin y al cabo, aquí el compromiso es conmigo misma. Ah, se me olvidaba: yo soy de las que tomo las escaleras tradicionales.



Jugos naturales de frutas y verduras orgánicas

Dicen que la intención es lo que cuenta, pero cuando uno se propone comer más sano, la intención no es suficiente. Hace unos días llegué a mi casa feliz y contenta, con varias bolsas de frutas y vegetales orgánicos y lista para comerme el mundo. Lo que sin duda no estaba lista para comerme eran las espinacas al vapor, acelgas salteadas, papas hervidas…

Así que ahí estaba yo, con más de $100 en frutas y verduras orgánicas que no había quién se las comiera. Las frutas sí, más o menos fui agarrando una aquí y otra allá y, para ser completamente sincera, con cierta pereza las fui consumiendo. Con los vegetales la cosa se hizo un poco cuesta arriba, pero cuando algo se me mete en la cabeza, no hay quien me lo saque.

Solución: se me prendió el bombillo y de repente encontré la respuesta. Los jugos. Una fuente de vitaminas y minerales con dos grandes ventajas, son rápidos de ingerir aunque no te vuelvan loca y te ayudan a evitar llenarte con toda la fibra.

Ahora, entre comida y comida (y en ocasiones incluso combinándolas) me hago un jugo verde o uno de frutas. Al final, hasta le voy agarrando el gusto.

Crema antiarrugas con Aloe Vera

En la actualidad existen alrededor de 250 variedades distintas de aloe. La denominada como aloe vera, también llamada comúnmente sábila, es conocida por su propiedades curativas o medicinales, dada su riqueza en vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas.

La peculiaridad de sus hojas alargadas, dispuestas en rosetas, hace que su uso medicinal se combine con el ornamental, siendo usada en muchos casos como planta decorativa. En el interior de estas hojas, gruesas y bien protegidas, se encuentra una capa fibrosa donde se concentra la aloína, un ingrediente activo empleado como laxante en productos farmacéuticos, así como un corazón gelatinoso compuesto por reservas de agua cuyas propiedades son también muy valoradas.

Entre las múltiples aplicaciones de uso comercial, podemos resaltar algunas de origen casero para la elaboración de cremas naturales que beneficiosas para tonificar el colágeno de la piel de una manera orgánica.

Crema antiarrugas

Si queremos prescindir de ciertos productos farmacéuticos por el extenso uso de químicos, la crema antiarrugas casera elaborada con gel puro de aloe vera es una excelente solución, combinada con una crema hidratante natural.

Prepararlo es relativamente sencillo y su almacenamiento en el frigorífico permitirá que podamos usarla al menos por un par de semanas sin perjudicar sus propiedades naturales.

Lo único que necesitaremos es una crema hidratante neutra (orgánica a ser posible), una hoja de aloe vera y esencia de lavanda.

Para las pieles grasas puede emplearse la pulpa de la hoja de aloe, mientras que en casos de pieles delicadas es más recomendable licuar el gel de la hoja y filtrarlo para deshacerse de las trazas de pulpa y lograr una crema más suave. También puede adquirirse gel puro, a la venta en farmacias u otros establecimientos.

Tan solo debemos mezclar el gel con la crema hidratante neutra y, añadiéndole unas gotas de esencia de lavanda, lograremos sin mayor esfuerzo una crema que contribuirá a mantener una piel hidratada y lograr un efecto antiarrugas natural.

Problemas con los ronquidos

Los ronquidos se producen durante las horas del sueño, ya que en ese momento los músculos se relajan y se produce una obstrucción involuntaria del flujo normal de aire. Pese a que generalmente la persona afectada no suele ser consciente de la situación, sin duda representa una molestia para quienes lo rodean.

La forma de solucionar este inconveniente viene determinado en función de los factores que lo causan, así que el primer paso es averiguar la raíz del problema, ya que así podrá tratarse para ser detenido.

El peso.

Debido a que hoy día llevamos una vida sedentaria y una alimentación poco balanceada, ganamos esas libras de más que en algunos casos deriva en ronquidos a la hora de dormir. La principal causa es que la garganta de este tipo de personas suele ser más gruesa y más susceptible de sufrir estrecheces y, por tanto, obstrucciones en el flujo del aire. La solución, aunque en ocasiones difícil, es simple: perder peso. Esto no solo podrá ayudar a prevenir o evitar los ronquidos, sino que en general mejora la calidad de vida.

Las bebidas alcohólicas.

El alcohol actúa como un relajante que, si se toma antes de acostarse, puede provocar que los músculos de la garganta se asienten, interrumpiendo la inhalación de aire y acentuando el problema de los ronquidos.

El tabaco.

Los ronquidos representan uno de los múltiples efectos indeseados que vienen dados por el consumo de tabaco. El fumar afecta en gran medida a la garganta, provocando la modificación y daño en las células de esta zona. La mucosidad puede aumentar y, sumada al humo y la nicotina, pueden causar la hinchazón del esófago y garganta, provocando obstrucciones en el paso del aire a los pulmones.

El patrón del sueño.

Como decíamos al principio, los ronquidos se dan durante esta etapa, y algo que nos puede ayudar en gran medida a remediarlos son nuestros hábitos a la hora de ir a dormir. Es sabido que suelen recomendarse alrededor de 8 horas de sueño cada noche para poder descansar apropiadamente. Los ronquidos, sobre todo en la primera fase del sueño, pueden afectar considerablemente al descanso, ya que en esta etapa uno es más susceptible a cualquier estímulo, incluyendo estos sonidos.

Una posible solución es cambiar la posición en que se duerme. Suele decirse que aquellos que duermen boca arriba están más expuestos a experimentar ronquidos que aquellos que duermen de lado. La razón se basa en el hecho de que, al relajarse la lengua y los músculos de la garganta, se desplazan lateralmente, en lugar de caer hacia atrás bloqueando parcialmente la entrada de aire.

Otra solución que merece la pena intentar es elevar la posición en la cama. Con apenas unos 30 grados de inclinación, el diafragma se relaja y ayuda a evitar que músculos y lengua obstruyan la respiración.

Los problemas médicos.

En casos de ronquidos realmente graves, es conveniente consultar un médico, ya que la obstrucción o bloqueo del paso del aire a través de la garganta puede suponer una amenaza. Hay que tener en cuenta que los problemas de alergias o irritaciones en los tejidos también provocan que la garganta se inflame e imposibiliten una respiración apropiada. Para estos problemas se requiere un tratamiento médico que ayude a superarlo, así como en la situación de adenoideas –amígdalas- grandes, cuya solución suele ser la cirugía.