El Yoga auténtico

Yoga & Meditación | | Martes 15/06/2010 a las 6:51 AM

La palabra yoga significa “unión”, simbolizando la unión de la mente, el cuerpo y el alma individual (Yo) con la entidad cósmica suprema (Dios). Su práctica no es una religión, sino como muchos científicos reconocen, una ciencia, una filosofía de vida.

El yoga surge hace cientos de miles de años, en los Himalayas, donde los monjes que renunciaban a la vida mundana social, se refugiaban en las cuevas para encontrarle sentido a la vida. De generación en generación aquellos que se llamaban Gurus secretamente compartieron sus conocimientos sólo con aquellos que sinceramente deseaban sacrificarlo todo por las prácticas ocultas.

El primer yogui que decide sacar las enseñanzas de lo oculto algunos consideran que fue Patañjali, el autor de los textos en sánscrito “Yoga Sutras”, escritos en el año III antes de Cristo. Frecuentemente Patañjali es nombrado como el fundador del yoga debido a su trabajo, aunque en realidad otros lo consideran una figura menor. Lo cierto es que los Yoga Sutras se convirtieron en un clásico para expandir el yoga más allá de los Himalayas.

De cualquiera manera, la importancia del Gurú era aún respetada como imprescindible en la práctica del Yoga. Gurú no significa meramente maestro, sino aquel que te saca de la oscuridad a la luz. El gurú debía ser alguien que poseía sabiduría espiritual, grandes habilidades físicas y hasta poderes psíquicos. Pero sobre todo, era alguien que impartía la doctrina como servicio a la humanidad completamente desinteresado y sobre todo, gratuito.

Sin embargo, da risa ver cómo el yoga ha llegado a comercializarse tanto que el gurú se ha convertido en un entrenador en ropa deportiva de lujo, que cobra altas sumas de dinero por impartir una clase. Y del yoga inicial, auténtico, tradicional, al yoga comercial del siglo XXI, es evidente la gran diferencia.

Las técnicas de meditación que imparten no son más que ejercicios de visualización, concentración o relajación, que usaban los antiguos Gurús tan sólo para entrenar la mente antes de  la verdadera lección de meditación.  Pero las legendarias y auténticas lecciones de meditación, aún hoy, pocos las conocen. Incluso las técnicas de Hatha Yoga, que esos llamados “gurús” del yoga moderno, presumen impartir muy bien, la mayoría están alteradas de manera que sean fáciles y agradables para el cliente. Lo irónico de la situación del “yoga a la moda”, es que los auténticos yoguis, aquellos que viven la doctrina no sólo en cuerpo, sino en mente y alma, quienes viajan fuera de India para enseñar la doctrina como misión, vistiendo sus ropas naranjas de renunciantes, esos son vistos como bichos raros, y sus organizaciones apenas se pueden mantener con unas pobres donaciones de los escasos discípulos.

El yoga verdadero tristemente está muriendo, aplastado por el yoga superficial y plástico.

Por eso, se aconseja que si uno está verdaderamente interesado en aprender el yoga como filosofía de vida, aprendámosla de aquellos que han dedicado toda  su vida a encarnar la sabiduría de esta ciencia humana, que ha sido altamente reconocida a través de tantos siglos.

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1 comentario

  1. Ulises dice:

    Muy verdaderas consideraciones. Este mundo todo lo quiere de apariencia, incluso la búsqueda espiritual, lo cual es un verdadero exabrupto. Por esta razón, el mundo se derrumba fácilmente. Un maestro genuino puede orientar bastante entre tanto caos. Un blog sobre el tema puede leerse en http://luzenelsender.blogspot.com/

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