Buried (2010)

Título en español: Enterrado.

Paul Conroy es un contratista estadounidense en Irak. Esa es una de las cosas que iremos descubriendo desde que aparece atrapado en un ataúd de madera bajo tierra, tras haber sido capturado por los iraquíes. Con apenas un encendedor y un celular, tratará de conseguir un modo de escape en una desesperada carrera contra el tiempo.

Ryan Reynolds protagoniza esta coproducción entre España, Francia y EE.UU., filmada íntegramente en Barcelona, aunque lo único que veremos en su hora y media de duración será el hueco donde Conroy (Reynolds) se encuentra enterrado. Nada de cortes al exterior, flash-backs ni cualquier otro recurso visual.

A simple vista uno pensaría que tras 10 minutos no hay mucho más que esta película pueda ofrecer. No obstante, el guionista, Chris Sparling, nos engancha con una historia que no necesita ser más visual de lo que se encuentra enclaustrado en esa caja de madera. Rodrigo Cortés, el director, trata de hacer maravillas para que el personaje sea el único que siente la claustrofobia, sin que el público se agobie por la limitación de imágenes.

El coste de la película asciende a la nada despreciable cantidad de 3 millones de dólares, con el beneficio de haber recaudado más de 17 millones en todo el mundo. Un actor de renombre, un buen guión y un presupuesto relativamente razonable han sido suficientes para la segunda película de Rodrigo Cortés como director (la anterior fue Concursante, en 2007, con Leonardo Sbaraglia).

Recomendada por su interesante concepto de una historia diferente y de producción minimalista.

No Impact Man (2009)

Recientemente vi el documental “No Impact Man”. Su autor, el escritor Colin Beavan, realiza un experimento en el que, durante un año, su familia irá poco a poco renunciando a las comodidades y excesos de la vida moderna, con el fin de reducir el impacto que el hombre tiene sobre nuestro mundo.

A lo largo de hora y media, la familia Beavan nos muestra cómo progresivamente van incorporando costumbres respetuosas con el medio ambiente y renunciando a todo aquello que provoca efectos negativos en la Tierra. Primero comienzan con ajustes en los hábitos alimenticios, comprando únicamente productos locales que no requieran transporte -y por ende gasto de energía-, renuncian a adquirir productos envasados o incluso a viajar en avión, tren, taxi o auto.

Lo curioso de la historia es el aura de inverosimilitud que transpira: nadie se cree que una familia que reside en medio de Manhattan no haya incumplido las numerosas reglas que se imponen a lo largo del experimento. De hecho, hacia la mitad del documental esto se hace patente con múltiples concesiones que restan cualquier credibilidad a sus personajes y a la película.

La premisa es buena, lo reconozco, pero la intención es absolutamente egoísta. El frustrado escritor pretende promocionar el libro que escribirá -y probablemente también el documental en sí- proclamando a bombo y platillo un interés en vivir de manera ecológica con una familia que, desde el principio, está claro que no tiene absolutamente ningún deseo de cumplirlo de manera consecuente.

Dinner for Schmucks (2010)

Una vez más, Hollywood decide tomar una película extranjera y destruirla por completo. En esta ocasión la mutilada ha sido La cena de los idiotas (Le dîner de cons – 1998), escrita y dirigida originalmente por el francés Francis Veber y con una interpretación excelente de Thierry Lhermitte y Jacques Villeret.

En esta ocasión, Dinner for Schmucks recrea de una manera más libre esta historia que tiene su origen en una obra teatral del propio Veber, ahora dirigida por Jay Roach e interpretada por Steve Carrell y Paul Rudd.

Un grupo de ejecutivos se reúnen una vez al mes en una peculiar cena: cada uno debe invitar a un idiota del que todos se reirán durante el evento, otorgando un trofeo al mismo al final, obviamente sin que los acompañantes sepan que han sido invitados con este propósito. A diferencia de la película francesa, en esta ocasión se pinta a ambos protagonistas como víctimas, donde uno es el fracasado y el otro un ambicioso ejecutivo que hará lo que sea por prosperar, aunque siempre mostrándolo como una persona con sentimientos y sin intención real de burlarse de su acompañante.

Tanto Steve Carrell como Paul Rudd son excelentes comediantes, si bien este guión adaptado no está a la altura de sus capacidades interpretativas. Apenas nos saca alguna sonrisa con chistes estúpidos y es absolutamente previsible y edulcorada, a diferencia de la original.

Conclusión: no pierdan tiempo en esta mediocre adaptación y traten de ver la original, Le dîner de cons, con un guión más pulido, realista y donde los tontos se ven más creíbles.

Black Swan (2010)

Dos años después de cosechar múltiples premios y nominaciones con The Wrestler, Darren Aronofsky regresa a las pantallas con un clásico del ballet vuelto thriller.

En Black Swan, Natalie Portman interpreta a una joven y ambiciosa bailarina cuya dedicación casi enfermiza marcará su carrera y su vida. Su madre, otra bailarina cuya pretensiones se vieron frustradas antaño por un embarazo accidental, se presentará como un fuerte personaje secundario que moldea la personalidad de la protagonista. Tras una retirada forzosa de la bailarina principal, Nina Sayers (Portman) se batallará con uñas y dientes por conseguir el papel, con sus miedos y frustraciones como única barrera.

Aronofsky, desde su primer largometraje, Pi (1998), nos viene sorprendiendo cada cierto tiempo con una nueva producción. La que le lanzó a la fama (y probablemente una de sus mejores películas hasta la fecha) fue Requiem For a Dream (2000), con una jovencísima Jennifer Connelly. A esta le sucedió The Fountain (2004), una escapada metafísica que prometía más de lo que aportó, reflejándose esto en su escasa repercusión en taquilla y considerándose el primer fracaso del director, pese a contar con la participación de Hugh Jackman y Rachel Weisz. En 2008 decidió “resucitar” a Mickey Rourke en The Wrestler, cuando su carrera parecía que no iba a ninguna parte desde hacía tiempo (algo así como lo que hizo Quentin Tarantino con John Travolta, cuya carrera cobró vida de nuevo tras Pulp Fiction).

Salt (2010)

Hay momentos en los que a uno no le apetece pensar. Solo quiere sentarse frente a la pantalla y lobotomizarse con un poco de acción enlatada. Para eso se hacen ciertas películas. Salt es una de ellas. Tiene una protagonista de primera, Angelina Jolie, un guion previsible y con los suficientes giros como para que parezca que nos va a confundir, y tiros y explosiones con estilo.

Su director, Phillip Noyce, si bien no es tan popular como otros, sí tiene cierto reconocimiento en Hollywood. Dirigió a Harrison Ford en las adaptaciones cinematográficas de Tom Clancy, filmó anteriormente con Jolie (en su etapa pre-brangelina) y poco más digno de resaltar.

La trama no es fuera de lo común: un juego de espías que enfrenta a Rusia y EE.UU. Aparentemente nadie se ha dado cuenta de que Rusia ya no es lo que era cuando la etapa de la U.R.S.S., pero a falta de un enemigo cinematográfico mejor, este les va bien. No contaré mucho de la sinopsis para evitar desvelar la historia, aunque como dije al principio, la trama se va desvelando por sí misma con una previsibilidad apabullante.

Lo mejor de la película probablemente sea el póster, lo cual no habla muy bien del filme. No obstante, si eres amante de la acción desenfrenada y no prestas mucha atención a los detalles incoherentes, sin duda esta película te hará pasar un buen rato.

Inception (2010)

Título en español: El origen.

La premisa de Inception es francamente interesante: meterte en los sueños de otras personas y poder controlarlos. Leonardo DiCaprio y Ellen Page coprotagonizan esta futurista película con tanta imaginación como efectos especiales.

Dom Cobb (DiCaprio) es un ladrón con talento. De hecho, es el mejor cuando se trata de colarse en la mente de sus víctimas y robarles valiosos secretos desde lo más profundo de su subconsciente. Esta habilidad no solo lo ha convertido en uno de los mejores en el campo del espionaje, sino que también lo ha llevado a ser un fugitivo que ha perdido todo cuanto quería.

Christopher Nolan es el director y guionista de este filme, con películas en su haber tales como The Dark Night, Insomnia o la excelente Memento. Al igual que en esta última, el guion de Inception requiere cierto grado de atención para comprender lo que está pasando: sueños dentro de sueños, diferentes medidas del tiempo y un sin fin de variables pseudo-científicas que a veces resultan tediosas.

En un papel secundario podemos ver a la actriz francesa Marion Cotillard, quien ganó el Oscar por la película La Vie en Rose, así como a Cillian Murphy, cuya The Wind That Shakes the Barley (El Viento que Agita la Cebada) se alzó con la Palma de Oro de Cannes en el 2006.

Un Franco, 14 pesetas (2006)

La película Un Franco, 14 pesetas es una historia de inmigrantes. Es el eterno dilema de quien deja su país en busca de fortuna, siempre pensando en el momento en que podrá regresar a su tierra. Lo más difícil, no obstante, casi siempre es volver.

Carlos Iglesias dirige y protagoniza este filme situado en la España de 1960, cuando miles de personas abandonaban el país en busca de una vida mejor. Esa es la historia de Martín y Marcos, dos amigos que deciden marcharse a Suiza en busca de trabajo. Sus familias se quedan en España mientras ellos luchan por abrirse camino en una Europa progresista, liberal y llena de oportunidades. Allí se enfrentarán al choque cultural fruto de la inmigración y descubrirán una mentalidad muy diferente de la suya. Ya establecidos en un pequeño pueblo industrial, sus familias se les unirán y continuará el proceso de integración y superación. Tras el fallecimiento del padre de Martín, se plantearán la hora de regresar de nuevo a su patria.

Todos aquellos que en algún momento han tenido que abandonar su país por razones de trabajo o simplemente en busca de un porvenir para ellos o sus familias, sin duda se sentirán identificados con el personaje que interpretan Carlos Iglesias y Javier Gutiérrez. Uno se acostumbra a ese voluntario exilio y se habitúa a la vida en otro lugar. Más tarde, cuando intentas regresar, las cosas en tu país ya no son como las recordabas o, en el peor de los casos, sencillamente tendrás que empezar de nuevo un proceso de integración… esta vez en tu tierra.

Ce qu’il faut pour vivre (2008)

Título en EE.UU.: The Necessities of Life.

Título en español: Las necesidades de la vida.

La pelicula, enmarcada en 1952, narra la historia de Tivii, un cazador Inuit con tuberculosis que deja su hogar y a su familia para recuperarse en el sanatorio de Québec. Lejos de su familia, sin saber francés e inmerso en un mundo absolutamente desconocido para él, perderá el interés por vivir y recuperarse.

Dirigido por Benoît Pilon, este filme ahonda en los sentimientos humanos, desde la depresión hasta la nostalgia, mostrándonos también momentos de felicidad a lo largo del tratamiento de Tivii, quien pasará varios años alejados de su familia y sin apenas poder comunicarse con ellos.

Lo más interesante de esta película de origen canadiense en la forma en que muestra el choque cultural de un esquimal con la sociedad de mediados del siglo XX, desconectado de la mayoría de cosas que para el resto del mundo son –o eran- habituales. Por otro lado, también aprovecha para mostrarnos un poco de la vida de la tribu Inuit, quienes subsistían en el gélido norte cazando o pescando sus propios alimentos y construyendo su refugio donde vivir.

Al verla, fue inevitable recordar el excelente documental de 1922 Nanuk el esquimal (Nanook of the North), donde se retrata a la familia de Allakariallak, esquimales Inuit, durante un año de su vida donde se describe su modo de comercio, caza, pesca y migraciones en grupo. Este documental fue el primer largo documental de valor antropológico en la historia del cine.

The Social Network (2010)

Título en español: La Red Social.

Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, carece de habilidades sociales, es un fracaso en su relación con las mujeres y no es alguien en quien uno debería confiar. Al menos así es como lo pintan en The Social Network, una película que relata el nacimiento de la red social que ha marcado un antes y un después en las relaciones interpersonales.

La Asociación Nacional de Críticos de Cine en Estados Unidos premió ayer esta película con múltiples galardones: mejor película, mejor director, mejor actor protagonista y mejor guión adaptado. Todo un logro. Aunque recordemos que su director, David Fincher, es el realizador de cintas como Seven o Fight Club. Jesse Eisenberg, quien interpreta al billonario creador de Facebook, ha participado en la reciente Zombiland junto a Woody Harrelson, así como The Village o The squid and the whale.

La película es interesante, aunque solo sea por esa curiosidad innata que todos tenemos de imaginarnos la realidad de cómo habría sido la creación de la famosa red social. Los hechos nos los describe Aaron Sorkin, su guionista, basándose en el libro de Ben Mezrich y, según él mismo admite, inventando lo que no pudo averiguar.

Si bien no se trata de un filme memorable, sí les recomiendo que lo vean, porque desde luego es entretenido. Te atrapa al estilo de un reality show en que quedas inmerso aun sabiendo que lo que ocurre frente a las cámaras no es probablemente lo que sucedió detrás.

Pero eso a nadie le importa. Bueno… a Zuckerberg sí, ya que la imagen que dan de él no es particularmente favorable. Aunque les recuerdo una máxima que tal vez haya oído: no creas nada de lo que escuchas y solo la mitad de lo que veas.

Youth in Revolt (2009)

Título en México: La chica de mis sueños.

Hay dos razones por las cuales me animé a ver esta película: su director, Miguel Arteta, quien venía de dirigir en 2002 The Good Girl, con Jeniffer Aniston; y su actor principal, Michael Cera, quien con apenas 22 años ya ha participado en películas como Juno o Year One, además de múltiples series en tono de comedia.

En esta ocasión, y tras haber visto el tráiler, he de reconocer que no esperaba una gran película. Pero bueno, supongo que era uno de esos días en que  solo pretender ver una comedia ligera sin mayores pretensiones. Así que resultó ser eso mismo, humor simpático, con diálogos elaborados que van más allá de la risa fácil (aunque de esa también hay) y, en resumen, un poco de diversión sin necesidad de neuronas.

La película trata sobre  Nick Twisp, un adolescente sin mucha habilidad social y aún menos experiencia con las mujeres.  Durante una escapada, Nick conoce a Sheeni, una chica que le hará sacar lo mejor y lo peor de él a través de un doble imaginario, François Dillinger, quien tomará las riendas de su vida llevándole a disparatadas situaciones.

Como parte del elenco, podemos encontrar la participación secundaria de un genial Steve Buscemi (Reservoir Dogs, Fargo) o la aparición esporádica de Ray Liotta (Goodfellas).