Limpieza del hogar con productos no-tóxicos

Los hogares modernos de hoy en día están cargados de sustancias tóxicas y contaminantes que, supuestamente, han sido diseñadas para hacernos la vida doméstica más fácil. En cambio, el costo de estos productos comerciales con altas cantidades de químicos puede afectar la salud a largo plazo de la familia, así como contaminar el medio ambiente.

El Centro de Estadísticas de la Salud de EE.UU. estima que en este país 1 de cada 3 personas sufren de alergias, asma, sinusitis o bronquitis. El tratamiento para estas condiciones médicas incluye, cómo no, reducir las sustancias químicas que se emplean en el hogar.

Afortunadamente, hoy en día existen una gran cantidad de productos (y cada día surgen aún más en el mercado) los cuales ofrecen soluciones no tóxicas para la limpieza del hogar, del mismo modo que favorecen su reciclaje para reducir también el impacto medioambiental. El uso de estos productos no solo favorece la salud de la familia sino que ayuda a promover una cultura “verde” en las empresas, contribuyendo a conformar una economía sostenible.

Para algunas tareas del hogar existen incluso soluciones caseras para que usted misma pueda fabricar estos productos básicos de limpieza, lo cual dicho sea de paso, podría ahorrarle algo de dinero.

Estos son algunos de los productos seguros para el medio ambiente y para la salud de su familia:

  • Bicarbonato de sodio: limpia y deodoriza.
  • Jabón: el jabón si esencia, ya sea líquido, en polvo o en barra es biodegradable y puede limpiar casi cualquier cosa. Eso sí, hay que evitar jabones que contienen petróleo (y te sorprendería saber cuántos de ellos lo contienen, así que mejor lee los componentes)
  • Limón: es uno de los alimentos más ácidos, efectivo contra la mayoría de las bacterias más comunes del hogar.
  • Vinagre blanco: elimina la grasa, el moho, los olores y algunos tipos de manchas.
  • Harina de maíz: puede usarse para limpiar ventanas, pulir muebles o lavar alfombras.

Feng Shui: la energía de las casas

El Feng Shui es un antiguo sistema chino de estética que emplea las leyes naturales del cielo y la tierra para ayudar a mejorar tu vida a través de una canalización de energía positiva.

Originalmente, el Feng Shui era ampliamente usado en el país asiático como una forma de orientar los edificios y otras estructuras de manera que su ubicación resultara más beneficiosa. Pese a que esta filosofía fue reprimida con dureza durante la Revolución Cultural de los años 60, en la actualidad ha adquirido mucha popularidad, particularmente en EE.UU.

Bajo la premisa de canalizar lo máximo posible la energía positiva en las casas, se emplean variadas técnicas dirigidas a fortalecer el crecimiento espiritual, despertar capacidades innatas o incluso materializar deseos, todo a raíz de mantener un hogar saludable siguiendo estas leyes de la naturaleza.

Uno de los ejemplos básicos de cómo la energía mal canalizada nos afecta positiva o negativamente es cuando nos despertamos por las mañanas. En ocasiones sentimos un tremendo pesar o angustia desde que nos despertamos, sin que encontremos razón aparente para ello.

Un análisis apropiado de las corrientes energéticas en las habitaciones de nuestra casa podrá ayudarnos a experimentar una evolución tanto en lo material como en lo espiritual. Particularmente, la ubicación apropiada de los muebles y otros elementos en el dormitorio favorecerá que se despejen las tensiones del día, las emociones encontradas y los nervios acumulados.

Si la casa, en cambio, no permite el flujo de energía positiva, genera que nos despertemos sin haber podido desechar lo negativo de la jornada anterior, ya que no puede recibir la energía cósmica. Esa es una de las razones por la que, como comentábamos anteriormente, en ocasiones nos levantamos cansados, con dolor de cabeza o sin ganas de levantarse de la cama.

Lo más curioso de la filosofía del Feng Shui es que se afirma que las casas habitadas anteriormente acumulan la historia energética de quienes vivieron en ella: alegrías, penas, frustraciones… y todo eso se transmite.

En casos de este tipo es recomendable hacer una limpieza de las energías con los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire.

10 trucos para ahorrar

Ahorrar miles de dólares no es algo que suele suceder de la noche a la mañana. Para ello, se necesita tiempo y dedicación.

Estos son algunos de los consejos que, a lo largo del tiempo, pueden ayudarle:

Experimente con sus cuentas. Si utiliza algún tipo de software de finanzas, puede deducir virtualmente un cheque por valor de $100, $200 ó $300. No será un cheque real, pero el programa informático deducirá esa cantidad de su cuenta (aunque el dinero en verdad seguirá en su banco) y así será tratado como un experimento que le dirá si usted podría haber pasado sin ese dinero y, por tanto, haberlo ahorrado.

Seleccione sus billetes. La base de este sistema es similar al clásico de poner monedas en un bote. Consiste en determinar que cada billete de $5 (ó $10 ó $20 según elija) que llegue a su cartera deberá ser colocado en una caja aparte.

Establezca un “impuesto familiar”. Si lo hacen los gobiernos, ¿por qué no su familia? Establezca un sistema mediante el cual cada miembro de la familia deberá depositar en una alcancía $1 por día. Si aprenden a sacrificar un café o cualquier otro pequeño capricho, al final se sorprenderá de ver cuánto dinero han ahorrado y premiarse con algo especial para toda la familia.

Ahorre los gastos laborales. Cuando usted tiene gastos por su trabajo, en ocasiones su empleador puede demorar varias semanas en reembolsarle estos gastos. En el momento en que reciba el reembolso, probablemente usted ya haya pagado sus facturas y, en lugar de cobrar el cheque, quizás pueda permitirse ingresarlo en una cuenta de ahorros.

Tenga en cuenta sus reembolsos. Otra situación similar que le permite ahorrar un dinero extra, es al recibir cheques de reembolsos (“rebates”) al comprar ciertos productos. Algo interesante puede resultar comprobar su lista de la compra del supermercado, donde generalmente le indicará la cantidad que usted “ahorró” en la compra, y proponerse ingresar esa misma cantidad en su cuenta de ahorros.

Redondee al alza… o a la baja. Un truco simple pero efectivo es “engañar” a su libreta de cheques. Al hacer un pago mediante cheque de, por ejemplo, $133, deduzca de su libreta $135, de manera que si hace esto regularmente, a final de mes podrá comprobar que en su cuenta queda más dinero del que esperaba.

Impóngase cargos. Propóngase pagar por cada gasto en que incurre. En las compras comunes, usted puede imponer una tasa de interés del 10%, de modo que cada vez que compre algo deberá deducir el 10% que irá directamente a sus ahorros. Esto no sólo resulta ser una productiva forma de ahorrar, sino también de disuadirle de hacer compras innecesarias.

Ahorre los aumentos de salario. Sí, sí, ya sabemos que los aumentos de salario no es algo que esté muy de moda últimamente… pero para aquellos afortunados que se ven recompensados con un incremento salarial, les aconsejamos que tengan en cuenta esta medida de ahorro. La subida de salario suele ser una sorpresa, y ya que estamos acostumbrados a vivir con lo que teníamos, es un buen momento para decidir que ese aumento mensual o quincenal vaya a parar a nuestra cuenta de ahorros.

Divida su paga. Una forma directa de ahorrar consiste en establecer un sistema de ahorro por horas, es decir, tras cada semana trabajada, usted decide que 2, 5 ó 9 de sus horas trabajadas vayan a parar a su cuenta de ahorros, efectuando transferencias automáticas entre sus cuentas.

Sea el último en cobrar. Lo habitual (y hasta cierto punto recomendable) es determinar una cantidad de dinero que vaya a parar a su cuenta de ahorros. No obstante, si comprueba que a fin de mes le sobra algo de dinero, puede invertir el proceso. La forma en que puede proceder es efectuando primero todos los pagos, compras, etc… y apartar todo lo que sobre a su cuenta de ahorros. Eso evitará que gaste a final de mes lo que le sobre con la excusa de que ya había destinado una cierta cantidad para ahorros.

Eso sí, la tentación siempre está en no gastar el dinero en cosas innecesarias y saber decir NO a uno mismo.

Rivalidad entre hermanos

Ser padre es una tarea compleja, y uno de los retos a los que debemos enfrentarnos cuando tenemos más de un hijo o hija, es el educarlos como buenos hermanos.

Evita fomentar la competencia. Es una gran tentación comparar a los niños. El clásico “¿Por qué no eres más como tu hermano?” puede herir sentimientos. En su lugar, enfatiza los puntos fuertes de cada niño: “Iván, estoy tan orgullosa de que ya sepas leer tú solito…” y “Raquel, qué feliz estoy de tener una hija que baila tan bien”. Alábalos y recompénsalos al mismo tiempo, siempre que sea posible.

No pretendas una eterna igualdad. Así es, leíste bien. Cuando los padres, con las mejores intenciones, intentan tratar a sus hijos con igualdad, pueden crear más problemas que soluciones. En su lugar, trata a tus hijos como personas individuales. Surgirán momentos en los que uno estará, por ejemplo, preparado para tomar clases de fútbol, mientras que el otro quizás sea demasiado pequeño. Lo importante es hacerles entender que harás lo más justo para ambos, y eso es lo mejor que puedes hacer.

Desalienta a los chismosos. Cuando tu hijo o hija corren hacia ti para contarte que su hermanito no está haciendo la tarea o que está jugueteando con tus cosas, dile que no te interesa saber lo que su hermano está haciendo. Si en cambio quiere hablarte de lo que él o ella está haciendo, escúchale con calma. Déjale claro que no te gusta que uno de ellos esté tratando de meter en problemas al otro. Por supuesto, existe una clara excepción: si alguno está en peligro, se hiere o está hiriendo a alguien, entonces sí es imperativo que se comunique contigo.

Juzga y establece límites cuando sea necesario. En general, evita involucrarte en las discusiones de tus hijos. Ignora las pequeñas peleas y anímalos a resolver sus problemas entre ellos, de manera razonable. Si las emociones escalan y ves que se aproxima la ira o el llanto, probablemente necesitan tu ayuda, aunque debes ofrecerla para mejorar la comunicación entre ellos. Escucha a ambos exponer sus quejas o posiciones, resúmeles el problema esencial y ofréceles la posibilidad de dar soluciones. Quizás incluso desees dejarlos a solas por un momento, conversando acerca de esto. Si no funciona o los niños están demasiado irritados como para solucionar las cosas por sí mismos, dales media hora por separado y trátalo de nuevo.

Por supuesto, habrá ocasiones en las cuales obviamente será culpa de uno de ellos. Si es el pequeño, llévalo aparte y trata de explicarle que hay ciertas reglas que deben respetarse.

Háblales de los sentimientos. A veces hablar con tus hijos sobre los sentimientos es suficiente para terminar una discusión. Comienza el diálogo diciendo algo como “Sé que hiere tus sentimientos cuando tu hermana no te deja ir a nadar con ella”. Anima a tus hijos más pequeños a hablar sobre sus sentimientos. Recuérdales que tú también fuiste niña y tuviste esos mismos sentimientos.

Establece límites sobre las cosas personales. No esperes milagros, pero puedes evitar muchos conflictos designando un lugar especial para las pertenencias de tus hijos (por ejemplo, una estantería para cada uno). Diles que antes de tocar la estantería de su hermanito, deben pedirle permiso. Ayúdales a crear signos con el nombre de cada uno y un cartelito del estilo de “Por favor, no tocar sin permiso”. Incluso si todavía no pueden leer, será un gran comienzo para los pequeños de la casa a la hora de establecer límites sobre qué se puede y qué no se puede tocar. Si tus hijos tienen edades similares, siempre se evitan conflictos cuando les consigues juguetes similares a ambos. No obstante, los juguetes diferentes te ayudarán a enseñarles la importancia de compartir.

Reparte premios. Cuando tus hijos deben pasar mucho tiempo juntos (como por ejemplo en un viaje en auto), trata de establecer un sistema de premios. Divide el trayecto en etapas, garantizando puntos por cada hora de buen comportamiento. Los puntos pueden servir para conseguir algo que ambos disfrutarán, algo como entradas a un parque de diversiones. Te sorprendería lo cooperativos que se mostrarán tus hijos cuando tienen a la vista un premio.

Divide y vencerás. Los hermanos tienden a pasar por períodos en que son los mejores amigos y otros en que son grandes enemigos. Cuando se enfrentan constantemente, divídelos para reducir la tensión: uno puede pasar el día con mamá, mientras el otro sale con papá.

Consejos para tomar mejores fotografías digitales

Para tomar buenas fotos digitales, no basta con tener una cámara de alto precio. Siguiendo unos fáciles consejos, podremos conseguir mejores instantáneas incluso con nuestra cámara digital compacta.

Desconfíe de los megapixels.

Mucha gente cree que una cámara es mejor en función de los megapixels, cuando en realidad, éstos sólo son indicativo del tamaño máximo al que puede tomarse una foto. A menos que pretendamos tomar fotos de grandes dimensiones para poder imprimirlas como pósters, 6 megapixels suelen ser más que suficientes para un usuario común.

Otra consideración a tener en cuenta, es que una cámara de más megapixels implicará la necesidad de más o mayores tarjetas de memoria para almacenar las fotografías, ya que el tamaño de cada fotografía se incrementará.

Gran parte de los fabricantes comparan sus cámaras con otras del mercado únicamente por este parámetro, cuando en realidad funciones como la calidad del objetivo y del sensor son más determinantes a la hora de tomar mejores fotos.

Una foto de un tamaño razonable (por ejemplo una tomada con una cámara de 3Mpx en alta resolución), servirá para la mayoría de usos domésticos con la ventaja de que además será más fácil de manipular en programas de edición fotográfica a través de la computadora.

Lo ideal hoy en día es, como decíamos anteriormente, una cámara de al menos 6Mpx, la cual nos funcionará a la perfección en la mayoría de los casos.

Si las fotos son para internet, hay que tener en cuenta que requerirá redimensionarla a un tamaño y peso menor. Es importante recalcar que si tomamos una fotografía en alta resolución, podremos reducirla sin problema. En cambio, la operación inversa –ampliar una foto tomada a baja resolución- conllevará pérdida de calidad.

¡Cuidado con el zoom digital!

Otro argumento que esgriman los fabricantes de cámaras fotográficas para impresionar a los consumidores es la capacidad de zoom, incluyendo el zoom digital.

Las cámaras en la actualidad, y especialmente las compactas, suelen disponer de dos tipos de zoom: óptico y digital. El zoom óptico es la capacidad que tiene el objetivo de acercarse a algo. El digital, en cambio, es una alteración que provoca una ampliación de la fotografía para darnos la ilusión de acercamiento. El problema es que, como decimos, no se trata más que de una ampliación de la foto que puede provocar una pérdida de calidad.

La recomendación en estos casos, es desactivar o no utilizar el zoom digital y emplear únicamente el zoom óptico.

Sepa cuándo usar el flash.

Desde las cámaras tradicionales, ya estamos acostumbrados a usar el flash cuando consideramos que las condiciones de luz no son óptimas. No obstante, todavía nos sorprende que, tras haberlo usado, seguimos viendo las fotos oscuras. En ocasiones, esto es debido al escaso rango de alcance de que dispone. Si vamos a tomar una foto de alguien a escasos metros de distancia, el flash cumplirá su función, mientras que si nos disponemos a fotografiar algo sumamente alejado, no servirá de nada.

Por otra parte, existe una función del flash que puede ayudarle a conseguir una fotografía sin perder los rastros de las sombras, dándole más riqueza que si simplemente ilumina todo de manera uniforma. Se trata del “flash de relleno”.

Elección de tarjetas de memoria.

Para empezar a tirar fotos, un requisito indispensable es el medio donde almacenarlas. Por supuesto, cuanto más megabytes tiene una tarjeta, más fotografías podrá almacenar. Sólo debemos tener en cuenta que cuantas más fotos almacenemos, más fotos están en riesgo de ser destruidas en caso de borrarlas por accidente. Recuerde descargar periódicamente a su computadora las fotos de sus tarjetas. Y si además crea una copia adicional de seguridad en CD ó DVD, podrá tener la certeza de que siempre tendrá unas fotos listas para imprimirlas como nuevas.

Los formatos de tarjetas es otro dilema a la hora de elegir cuál comprar. Algunas de las más comunes son las SD, microSD, Memory Stick Pro, Memory Stick Pro Duo o Compact Flash. Y dentro de estas tarjetas, también existen diferentes tipo de velocidades, que se traducirán en una mayor agilidad para tomar fotos así como una transferencia más rápida a su computadora.

Y por supuesto, infórmese bien.

Nadie podrá decirle cuál es la mejor cámara digital del mercado, ya que no sólo las cámaras son reemplazadas por nuevos y mejores modelos constantemente, sino principalmente porque todo depende del consumidor y del uso que éste pretende darle.

Es por eso que siempre es recomendable que nos interesemos por el tema e investiguemos un poco, para ver cuál se adapta mejor a nuestras necesidades. Además, el Internet es un gran medio para poder comparar precios incluso antes de salir de casa a comprar. Eso sí, si prefiere comprar su cámara digital en línea, pásese primero por una tienda cercana para poder verla físicamente y tomar una decisión con toda la información a su alcance.

Errores a evitar en un résumé

El résumé ó Curriculum Vitae es, junto a la carta de presentación, lo que nos servirá para solicitar un empleo, conformará la primera impresión frente a aquellos que valorarán nuestra idoneidad para un puesto de trabajo. Ellos se formarán una opinión sobre nosotros basándose en esto y determinarán si vale la pena llamarnos para saber más detalles sobre nosotros.

Sabiendo pues que la primera impresión es la que cuenta, al menos hasta poder vernos cara a cara con el entrevistador, debemos ser cuidadosos y no caer en errores graves cuando redactemos ambos documentos. De lo contrario, podría ser que nuestra petición termine en el cubo de la basura.

Un presentación impoluta: tanto la calidad como la presentación del material pueden provocar una nefasta impresión si no son los apropiados. El résumé, al igual que el sobre en que se envía, debe ser escrito en papel de buena calidad, sin manchas, tachaduras ni deterioro de ningún tipo. Por elemental que parezca, algunos todavía desconocen que esto es signo de dejadez e incompetencia, y un avispado personal de recursos humanos no dejará pasar estos errores de forma, quizás sin leer siquiera el contenido.

Otra cosa obvia, y no por ello menos frecuente, son los errores ortográficos. No sólo resulta vergonzoso, sino también innecesario, ya que la tecnología permite que incluso el procesador de textos más simple incorpore sistemas de revisión ortográfica y gramatical. Este tipo de errores pueden ser disculpados en puestos de trabajo de baja cualificación, tales como empleadas de limpieza, mensajeros, etc… si bien deben ser tenidos muy en cuenta cuando se trata de ejecutivos o trabajadores profesionales de oficina. En ocasiones, bastará con una sencilla releída para detectar posibles incorrecciones. Tampoco viene mal que una segunda persona lea los documentos en caso de que algo se haya escapado a nuestros ojos.

El modo en que uno se dirige al personal de recursos humanos también debe ser impecable. No podemos dirigirnos a estos tuteándolos como si fueran amigos nuestros. Aun si pretendemos provocar un acercamiento, esto podría ser malinterpretado. Deben respectarse las más elementales normas de cortesía siempre que alguien solicite un puesto de trabajo.

Las aptitudes escritas, al igual que las verbales, ayudarán considerablemente a formar una imagen positiva del candidato. Un lenguaje vulgar, excesivamente coloquial o incluso con errores básicos de sintaxis podrían descalificar a cualquiera. También hay que tener cuidado al expresarnos, de forma que se nos entienda de una manera clara y concisa.

La desorganización es otro problema al que se enfrentan muchos candidatos. La información dispersa o mal estructurada es signo de que probablemente esa persona será así en el trabajo. Las montañas de datos y fechas sin orden aparente pueden hacer perder el interés y la relevancia de la información.

En definitiva, en una época en que los trabajos no abunda, debemos ser especialmente detallistas para lograr destacar desde el primer momento.

Cómo renovar MagicJack

Actualización 2012: magicJack ha cambiado su sistema de gestión on-line, aunque las renovaciones se maneja de forma similar. Para más información, puedes conseguir el manual en español donde te explica paso a paso cómo sacarle el máximo provecho a tu magicJack. Puedes conseguirlo en www.magicjack-en-espanol.com/manual-magicjack-espanol/

Si compraste tu MagicJack hace un año o más y tu cuenta ya ha expirado, deberás renovarlo para poder seguir usándolo. A continuación te explicamos paso a paso cómo renovar tu cuenta de MagicJack para que puedas seguir usando el servicio.

En primer lugar, deberás entrar en tu cuenta en la página www.my.magicjack.com, donde te pedirá tu correo electrónico o número telefónico asignado de MagicJack, así como tu contraseña. Si olvidaste la contraseña, haz click en “Remind me By Email” (“Recuérdamela por Correo Electrónico”) y te llegará un mensaje con la contraseña al e-mail que registraste.

Una vez entras en tu cuenta (“Login”), verás las opciones para adquirir un nuevo MagicJack o comprar minutos para llamadas internacionales.

Si tú simplemente quieres renovar tu contrato con tu MagicJack, sólo tienes que hacer click en el recuadro grisáceo de abajo (my.magicJack), y ahí entrarás directamente en tu cuenta donde verás tus preferencias.

En esta página verás seleccionado (o deberás hacerlo) tu número de MagicJack. Bajo éste, te brindarán la opción de añadir crédito (“Add Credit”) para llamadas internacionales, así como para registrar tu número para poder hacer llamadas desde un fijo o celular sin necesidad de tu computadora.

Más abajo verás el asunto que te interesa en esta ocasión: EXTEND YOUR LICENSE (Extender Tu Licencia). El primer botón te permite hacerlo por 5 años ($69.95), mientras que  el segundo la extiende por un año más ($29.95). Si dispones de un código promocional, te recomendamos que lo incluyas en la casilla de al lado, ya que podrías beneficiarte de descuentos adicionales.

Ahora sólo te falta hacer click en el botón que te interese (1 año ó 5 años) y te pedirá una tarjeta de crédito para hacer el pago. Como verás, el proceso es rápido y fácil.

La Real Academia Española a tu alcance

Correo electrónico, mensajes de texto, Facebook, Twitter, MySpace… En esta época en que un gran porcentaje de nuestra interacción social depende de la escritura, es sorprendente la cantidad de personas que cometen graves errores ortográficos y gramaticales.

Muchos de ellos tiene su origen en las prisas y la falta de cuidado al teclear, mientras que otros son fruto de la falta de atención o la ignorancia. En cualquiera de los casos, el resultado suele traducirse en una imagen pobre de quien comete el error, ya sea por despiste o desconocimiento.

Revisa siempre tus escritos.

Desde la comodidad de nuestra silla, en ocasiones no somos conscientes de la repercusión que tienen nuestras palabras en el ciberespacio y cuán grande es su ámbito de difusión, extendiéndose su presencia de forma indefinida en el tiempo. Es por ello que siempre conviene tomarnos unos minutos de más para revisar lo que escribimos, ya sea un simple mensaje de correo electrónico o un cambio en nuestro estatus de Facebook.

Ni que decir tiene que esta recomendación es aún más importante cuando lo que escribimos son notas en un blog. ¿Qué peso tendrán nuestras palabras cuando ni siquiera sabemos deletrearlas o acentuarlas apropiadamente?

Usa los recursos a tu disposición.

Internet pone a nuestro alcance infinidad de recursos para ayudarnos en la árdua tarea de escribir bien. Una simple comprobación en un diccionario on-line nos ahorrará la vergüenza de que alguien nos recrimine nuestras faltas.

Una solución fácil y completamente gratis es recurrir a una institución como la Real Academia de la Lengua Española para aclarar de forma rápida e inequívoca cualquier cuestión.

En su página encontrarás tanto el diccionarios de la lengua española como el diccionario panhispánico de dudas, los cuales te servirán de herramienta infalible. Así mismo, y en el caso de que la duda vaya más allá de una búsqueda puntual, podrás dirigirte a ellos a través de un formulario de consulta en la misma página que te permitirá exponer tus preguntas (las respuestas suelen llegar varios días después).

Así pues, anímate a escribir y trata de hacerlo correctamente, ya que como dijo Miguel de Cervantes Saavedra, “la pluma es la lengua del alma”.

Hipertensión en el embarazo

El aumento de tensión durante el embarazo, conocido como preeclampsia, puede acarrear serios problemas en los órganos de la persona que lo padece.

Durante el embarazo, se produce un incremento de hasta 7 litros en la cantidad de sangre. Este hecho, que en una persona adulta normal supondría un peligro, es algo se sobrelleva durante el embarado mediante la dilatación de los vasos sanguíneos, permitiendo al corazón un funcionamiento más relajado.

La hipertensión en el embarazo viene provocada cuando los vasos sanguíneos no responden a este estímulo de relajación o dilatación, contrayéndose y causando la preeclampsia. Esta situación era en el pasado la principal causa de muerte durante el embarazo, y aunque hoy en día puede ser controlado mejor, igualmente puede ocasionar graves problemas en la madre.

En ocasiones, el tratamiento implica la extracción del feto para asegurar la salud de la madre, lo cual generalmente se traduce en el nacimiento de un bebé prematuro con un peso más bajo de lo normal.

Causas de la hipertensión en el embarazo.

Una de las razones que se atribuyen a la preeclamsia es una mala implantación de la placenta. Así mismo, es la situación con mayor gravedad, ya que provoca un retraso en el crecimiento del feto y suele ocurrir a los 7 u 8 meses de embarazo.

Aquellas embarazadas que ya tenían previamente hipertensión arterial, así como las madres obesas, tienen un riesgo más alto de desarrollar esta enfermedad.

Recomendaciones generales.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) presenta unas recomendaciones básicas, como dejar al menos dos años de intérvalo entre gestaciones para permitir que el cuerpo se recupere y regrese a un estado funcional óptimo. Igualmente no se recomienda un período superior a los 5 años. Aquellas mujeres embarazadas mayores de 35 años de edad, y especialmente cuando se trata del primer hijo, corren un mayor riesgo de sufrir hipertensión durante el embarazo.

En definitiva, recuerde siempre consultar con su doctor y hacerse chequeos regulares durante los meses de gestación. Una salud óptima de la madre repercutirá en un bebé más sano al momento de nacer.

10 consejos para eliminar el acné

El acné es una enfermedad inflamatoria de la piel, muy común en la pubertad, que afecta al 80% de las personas en algún momento de sus vidas. Con el paso del tiempo, el acné tiende a desaparecer o, al menos, disminuir, aunque existen casos en que este problema se puede prolongar ya en el etapa adulta.

Los siguientes consejos pueden ayudarle a reducir los niveles de acné y conseguir una piel más sana:

1. Trate de mantener limpia la cara. No se toque excesivamente y procure no apoyar las manos en la barbilla o mejillas. Durante la noche, intente mantener el cabello lejos de su cara.

2. Lávese la cara dos veces diarias, empleando un jabón adecuado. El jabón de azufre acondicionado es ideal para combatir el acné. En pieles grasas, se recomienda el uso de jabón con peróxido de benzoilo. Evite las esponjas ásperas. Tenga también en cuenta que el lavado excesivo de la cara puede estimular las glándulas sebáceas, incrementando los niveles de acné.

3. En la medida de lo posible, trate de evitar el maquillaje. Este tipo de productos tienden a tapar los poros, produciendo más puntos negro y espinillas. Si necesita usarlo, trate de conseguir maquillajes con base de agua, limpiando los pinceles con regularidad y siguiendo siempre una higiene apropiada, lavándose la cara antes de dormir.

4. Evite los productos aceitosos, tales como pomadas de pelo o aceites concentrados en cremas hidratantes faciales.

5. No presione ni frote los ganos, ya que de esta manera la infección y el sebo se extienden por debajo de la piel y pueden provocar más granos. Además, existe el riesgo de dejar cicatrices en la cara.

6. Vigile su alimentación. En muchos casos la alergia a determinados alimentos puede provocar acné muy grave. Evite también la comida muy grasosa o picante. Estudios recientes muestran que otra de las causas del acné puede ser la leche, debido a las hormonas, al igual que alimentos con alto contenido de yodo, como pescados y mariscos. Azúcares, alimentos fritos o carnes deben consumirse con moderación. Algunos alimentos recomendados que pueden contribuir a aliviar el acné son los vegetales verdes y alimentos ricos en zinc.

7. Beba agua. El agua tiene en general muchas propiedades saludables para el cuerpo. Tomar al menos 8 vasos de agua diarios ayuda a limpiar el organismo, transportando el material de desecho de nuestro cuerop y ayudando a prevenir o curar el acné.

8. Haga ejercicio. No sólo le ayudará a mejorar la circulación sanguínea sino que también favorecerá la eliminación de toxinas.

9. Evite el estrés. Es lógico que hoy en día es algo difícil de conseguir, pero llevar una vida relajada no sólo se traducirá en una piel más suave, tersa y libre de acné, sino que reducirá la incidencia de otro tipo de enfermedades asociadas.

10. Disfrute del sol y el aire fresco. Su piel necesita vitamina D, y el sol es una excelente fuente de este tipo de vitamina. La oxigenación de la piel es fundamental, evitando siempre quemarse al sol, ya que esto curte la piel y dificulta la exfoliación, bloqueando los poros.