Cómo fotografiar un rayo

Siendo una de los más impredecibles fuerzas de la naturaleza, las tormentas eléctricas presentan un reto único para la mayoría de los fotógrafos. Todos hemos visto fotos de gran alcance de un rayo en acción y puede que te preguntes cómo se puede captar la majestuosidad de una tormenta la próxima vez que este fenómeno se repita. Pese a que en gran medida esto queda en manos de la madre naturaleza, los siguientes consejos pueden ayudar en la captura de un gran disparo de un rayo.

Utiliza una superficie firme: si bien un trípode normalmente funciona mejor, cualquier superficie plana y estable va a funcionar. Algunas personas usan una bolsa de arena o un elemento maleable, aunque también puede usarse una almohada.

 

Largos tiempos de obturador: dado que el rayo es impredecible, es difícil hacer una captura decente activando el disparador cuando se ve un destello. Hay algunos controles remotos de lujo que tienen la capacidad de disparo cuando apenas se ilumina el cielo, pero su costo suele ser elevado. Dependiendo de tu capacidad para manejar una cámara en las velocidades de obturación lentas, un tiempo de 30 segundos puede funcionar bien. El ajuste de foco también puede ser útil si tienes una manera de mantener el obturador abierto.

Fíjate en el horizonte: la mayor parte de la acción de un rayo se verá en el cielo. Sé que es obvio, pero hay que señalar que su campo de visión debe inclinarse hacia el cielo. Dependiendo de qué tan cerca está el rayo, el cielo parecerá más blanco de lo normal. Mientras que la acción será en el cielo, no te olvides de mantener algo en el marco para dar relevancia y perspectiva a la toma. Los edificios son una buena referencia, pero en realidad, todo lo que puede dar una idea de la magnitud de la tormenta funciona bien.

Enfoque manual: es mejor usar el enfoque manual cuando se fotografía en estas situaciones de iluminación. Principalmente porque el punto de vista será probablemente en la noche (aunque no siempre) con una buena cantidad de nubarrones. En lugar de dejar que sea la cámara la que busque automáticamente algo en qué concentrarse con cada nuevo disparo, es conveniente obtener un buen enfoque manual en el cielo y dejarlo allí.

Obturación y apertura manuales: Como mencioné anteriormente, si tu cámara tiene la capacidad de ajustar la velocidad, elige una velocidad de obturación de largo y una apertura bastante amplia. La acción estará muy lejos, por lo que una gran apertura y la profundidad de campo no será un problema (a menos que tengas algunos objetos muy cercanos que quieras incluir).

Ubica la cámara en un lugar fijo: si puedes mantener la cámara en un lugar estable, disparo tras disparo, te permitirá posteriormente mezclar varias imágenes para crear una bonita combinación. A menudo tendrás muchos tiros poco interesantes, con acciones débiles entre las nubes. Todos ellos se pueden combinar para crear una imagen espectacular.

Sé paciente: la paciencia, como en muchos otros aspectos de la vida, en la fotografía es la clave para el éxito. Familiarízate con tu equipo y la configuración de modo que cuando hay una tormenta eléctrica puedas configurar la cámara y luego dejar que haga su trabajo mientras disfrutas del espectáculo.

Fotografiar tormentas eléctricas puede ser una experiencia muy agradable, pero se necesita un poco de práctica para hacerlo bien.

Enfoque automático con la Canon 7D

Al igual que la mayoría de cámaras digitales SLR con la función de grabación de vídeo, la Canon 7D no dispone de enfoque automático en este modo. Esto puede ser un gran inconveniente para el aficionado, aunque sí puede usarse el AF (auto-focus) justo antes de iniciar la grabación.

El enfoque, en cambio, sí puede hacerse de manera manual mientras grabas, aunque debe manejarse con cuidado para evitar producir ruido que el micrófono podría captar.

Con la práctica, el uso manual no sólo se perfecciona sino que también permite un mejor control del enfoque. El resultado es claro: al enfocar manualmente se consigue una sorprendente calidad al captar la profundidad de campo.

Resolución en vídeo

La resolución en vídeo de la Canon 7D alcanza los 1080p, con una resolución fotográfica de apenas 2.1 megapíxels, en comparación con los 18 que nos ofrece en modo de fotografía. En esencia, podremos extraer imágenes estáticas captadas en vídeo, pero considerando esta limitación.

En condiciones de iluminación óptimas, el enfoque apenas necesitará ajustes, si bien no es la típica cámara para filmar determinados eventos casuales. En cambio, una grabación planeada ofrecerá imágenes ricas en colores y con unas texturas impresionantes.

Tus fotos en 3D

Ya tenemos cine en 3 dimensiones y pronto llegarán a la mayoría de los hogares los televisores en 3D. Lo que quizás no hayas visto son las primeras cámaras fotográficas también en 3 dimensiones. Sorprendentemente, éstas cámaras han estado en el mercado desde los años 80 y, hoy en día, algunas de las compañías que las producían ni siquiera existen.

Estas cámaras empleaban la impresión lenticular para dotar a las fotos de ese efecto en 3 dimensiones, similar al que hoy en día todavía se usa para crear las tarjetas lenticulares para niños que producen el efecto de movimiento. Las razones por las que estas cámaras nunca llegaron a consolidarse en el mercado son muchas, pero principalmente fue debido al alto costo de impresión y a los largos tiempos de espera para su procesamiento.

El efecto que se conseguía con estas fotos era realmente interesante, y hoy día cabría la posibilidad de que usar una tecnología similar para poder producir este tipo de fotos digitalmente sin tener la necesidad de imprimirlas. Para el futuro, sólo cabe que se desarrolle este tipo de cámaras fotográficas digitales y se pongan en el mercado a un precio competitivo.

Respecto a las primeras cámaras fotográficas en 3D, quedarán en el recuerdo y ahí permanecerán como las pioneras en este tipo de tecnología.

Consejos para tomar mejores fotografías digitales

Para tomar buenas fotos digitales, no basta con tener una cámara de alto precio. Siguiendo unos fáciles consejos, podremos conseguir mejores instantáneas incluso con nuestra cámara digital compacta.

Desconfíe de los megapixels.

Mucha gente cree que una cámara es mejor en función de los megapixels, cuando en realidad, éstos sólo son indicativo del tamaño máximo al que puede tomarse una foto. A menos que pretendamos tomar fotos de grandes dimensiones para poder imprimirlas como pósters, 6 megapixels suelen ser más que suficientes para un usuario común.

Otra consideración a tener en cuenta, es que una cámara de más megapixels implicará la necesidad de más o mayores tarjetas de memoria para almacenar las fotografías, ya que el tamaño de cada fotografía se incrementará.

Gran parte de los fabricantes comparan sus cámaras con otras del mercado únicamente por este parámetro, cuando en realidad funciones como la calidad del objetivo y del sensor son más determinantes a la hora de tomar mejores fotos.

Una foto de un tamaño razonable (por ejemplo una tomada con una cámara de 3Mpx en alta resolución), servirá para la mayoría de usos domésticos con la ventaja de que además será más fácil de manipular en programas de edición fotográfica a través de la computadora.

Lo ideal hoy en día es, como decíamos anteriormente, una cámara de al menos 6Mpx, la cual nos funcionará a la perfección en la mayoría de los casos.

Si las fotos son para internet, hay que tener en cuenta que requerirá redimensionarla a un tamaño y peso menor. Es importante recalcar que si tomamos una fotografía en alta resolución, podremos reducirla sin problema. En cambio, la operación inversa –ampliar una foto tomada a baja resolución- conllevará pérdida de calidad.

¡Cuidado con el zoom digital!

Otro argumento que esgriman los fabricantes de cámaras fotográficas para impresionar a los consumidores es la capacidad de zoom, incluyendo el zoom digital.

Las cámaras en la actualidad, y especialmente las compactas, suelen disponer de dos tipos de zoom: óptico y digital. El zoom óptico es la capacidad que tiene el objetivo de acercarse a algo. El digital, en cambio, es una alteración que provoca una ampliación de la fotografía para darnos la ilusión de acercamiento. El problema es que, como decimos, no se trata más que de una ampliación de la foto que puede provocar una pérdida de calidad.

La recomendación en estos casos, es desactivar o no utilizar el zoom digital y emplear únicamente el zoom óptico.

Sepa cuándo usar el flash.

Desde las cámaras tradicionales, ya estamos acostumbrados a usar el flash cuando consideramos que las condiciones de luz no son óptimas. No obstante, todavía nos sorprende que, tras haberlo usado, seguimos viendo las fotos oscuras. En ocasiones, esto es debido al escaso rango de alcance de que dispone. Si vamos a tomar una foto de alguien a escasos metros de distancia, el flash cumplirá su función, mientras que si nos disponemos a fotografiar algo sumamente alejado, no servirá de nada.

Por otra parte, existe una función del flash que puede ayudarle a conseguir una fotografía sin perder los rastros de las sombras, dándole más riqueza que si simplemente ilumina todo de manera uniforma. Se trata del “flash de relleno”.

Elección de tarjetas de memoria.

Para empezar a tirar fotos, un requisito indispensable es el medio donde almacenarlas. Por supuesto, cuanto más megabytes tiene una tarjeta, más fotografías podrá almacenar. Sólo debemos tener en cuenta que cuantas más fotos almacenemos, más fotos están en riesgo de ser destruidas en caso de borrarlas por accidente. Recuerde descargar periódicamente a su computadora las fotos de sus tarjetas. Y si además crea una copia adicional de seguridad en CD ó DVD, podrá tener la certeza de que siempre tendrá unas fotos listas para imprimirlas como nuevas.

Los formatos de tarjetas es otro dilema a la hora de elegir cuál comprar. Algunas de las más comunes son las SD, microSD, Memory Stick Pro, Memory Stick Pro Duo o Compact Flash. Y dentro de estas tarjetas, también existen diferentes tipo de velocidades, que se traducirán en una mayor agilidad para tomar fotos así como una transferencia más rápida a su computadora.

Y por supuesto, infórmese bien.

Nadie podrá decirle cuál es la mejor cámara digital del mercado, ya que no sólo las cámaras son reemplazadas por nuevos y mejores modelos constantemente, sino principalmente porque todo depende del consumidor y del uso que éste pretende darle.

Es por eso que siempre es recomendable que nos interesemos por el tema e investiguemos un poco, para ver cuál se adapta mejor a nuestras necesidades. Además, el Internet es un gran medio para poder comparar precios incluso antes de salir de casa a comprar. Eso sí, si prefiere comprar su cámara digital en línea, pásese primero por una tienda cercana para poder verla físicamente y tomar una decisión con toda la información a su alcance.