El repelengue

Hace poco tiempo que compré el Repelengue, que tal como su nombre indica, se trata de un producto que sirve para repeler el mosquito causante del dengue.
El dengue es una enfermedad viral producida por el virus del dengue, el cual transmite cierto de tipo de mosquito -no todos los mosquitos pueden llegar a ser portadores de dengue-.

Nunca he llegado a entender el funcionamiento, o la eficacia de este spray, el cual ha de ser aplicado por el cuerpo y supuestamente ya no te han de picar los mosquitos, ¿o solo dejan de picar los mosquitos con dengue?

Me hago esta pregunta por el hecho de que tras haberme aplicado el producto, en menos de un minuto ya me habían sustraído sangre de una zona de mi cuerpo protegida con repelengue.
Se supone que con este líquido antimosquitos no debería haberse acercado ninguno, sin embargo y como digo llegó la picada.

De todos modos tampoco quiero hacer una campaña en contra de este producto, pero al menos contar mi experiencia tras haber invertido unos 4 euros que creo que me costó.

Como consumidores estamos habituados a comprar productos de bajo coste pensando que, si no dan resultado, tampoco se pierde demasiado, de modo que podemos sustituirlo por otro producto que termine dando resultado.
Sin embargo esta forma de actuar puede suponer un gasto mayor del previsto, de modo que primero se prueba con un producto muy económico -el cual no da buenos resultados- para finalmente comprar un segundo producto de mayor calidad.
De esta manera el consumidor ha pagado una cantidad global mayor que la que inicialmente era necesaria.

 

Un matamosquitos eléctrico

Recientemente mi amigo Kuki me ha regalado un mata-mosquitos eléctrico. Se trata de un artilugio en forma de raqueta con el que uno puede dar caza al mosquito y freírlo en un instante.
Su funcionamiento es simple; Tan solo hay que mantener pulsado un botón al dar raquetazo y soltarlo cuando se oiga el estallido del mosquito, de este modo evitamos cualquier contacto accidental con alguna parte de nuestro cuerpo.
Además, el dispositivo tiene una linterna incorporada que será de gran utilidad para su uso nocturno, de modo que se guía la estela de luz hasta el mosquito para dar con él y liquidarlo.
Esta paleta eléctrica en concreto funciona a batería, por lo que tras agotar su pila hay que ponerla a cargar durante unas 8 horas, y lista nuevamente para funcionar.

Este aparato recuerda a los típicos tubos actínicos -azules fluorescentes- que atraen los mosquitos y caen víctimas al contactar con ellos. Es entonces cuando se escucha el pequeño chispazo que indica la muerte de un insecto volador, especialmente un mosquitos, aunque también pueden caer otro tipo de insectos, como moscas, pequeñas mariposas, arañas,…

En cualquier caso este sistema, a diferencia del tubo estático, tiene la ventaja de que somos nosotros los que seleccionamos a la victima.
Podemos decidir que insecto vive y cual muere. A los mosquitos está claro que hay que matarlos a todos, sin excepción, pero por ejemplo a las palomitas hay que dejarlas vivir puesto que no suponen un peligro para el ser humano, en el sentido en que no pueden transmitirle ningún virus o bacteria, a diferencia del primero.

Pero no solo nos libraremos de los mosquitos por el mal que puedan hacernos, sino que gozaremos liquidando a esos intrusos y dándoles su merecido.
El sonido de la chispa de la muerte causa adicción, y más que un trabajo monótono y aburrido, lo verás como algo adictivo que te dará deseos de matar hasta el último de los chupasangres.

Te lo recomiendo.