Biutiful (2010)

La última película del director mexicano Alejandro González Iñárritu (autor de “Amores Perros” y “Babel”, entre muchas otras), se presentó en el Festival de Cannes de 2010 como una de las favoritas. Y por supuesto, no decepcionó, con Javier Bardem llevándose el galardón tras un año de descanso después de su merecido Oscar por “No country for old men” de los hermanos Coen.

 

Bardem no se resistió a trabajar con Iñárritu, aunque ya había rechazado recientemente su participación en el musical “Nine”, la cual al tiempo sirvió a Penélope Cruz para conseguir una nominación en Hollywood (pese a las pocas posibilidades reales que tenía de ganarlo este año). Así pues, Javier se apunta al filme del mexicano, con locaciones en Barcelona y alrededores, y en torno al cual se gestó un secretismo inusitado. Tanto, que casi no se sabía nada de él aún cuando ya el ex-compañero del director, el guionista Guillermo Arriaga, se estrenó como director con “The burning plain”, protagonizada por Charlize Theron y Kim Bassinger.

 

Pero volviendo a “Biutiful”, la película cuenta la historia de Uxbal, un padre abnegado que lucha por estabilizarse después de un fracaso sentimental, con una sensibilidad extraordinaria. Desde ese momento, se verá obligado a esforzarse por cumplir su papel de padre ejemplar y cuidar de sus hijos, haciendo las paces con el pasado, el cual no dejará de atormentarle.

Diccionario de Mexicanismos

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México), considerada la segunda más importante de Latinoamérica y con la comunidad de Castilla y León (España) como región invitada, ha sido el escenario perfecto para la presentación de obras valiosas, entre ellas, el nuevo Diccionario de Mexicanismos preparados por la Real Academia de la Lengua Española.

Contiene casi doce mil entradas con artículos lexicográficos y más de 18,500 acepciones en su primera edición. Algunos de los ejemplos que incluye este compendio explican incluso la idiosincrasia del pueblo mexicano según explicó la investigadora Concepción Company:

“El eje central que estructura el español de México es sin duda el sexo y, ojo, un sexismo machista. Hay por ejemplo más de 200 denominaciones de pene, casi 250, pero no llegan a 30 las denominaciones para el órgano sexual femenino.”

Está integrado por un 60% de locuciones, voces, acepciones y frases provenientes del altiplano central de México y un conjunto de regionalismos.

Algunos de los vocablos incluidos en el compendio son: aguas, chido, híjole, simón ese para un sí enfático, muy padre, güey, una madresita para referirse a una cosa insignificante, chingao para significar sorpresa, de a como no, de a como nos toca, chido, poca madre, chelas, órale, a güevo, que onda, mano para referirse a un amigo, etc.

El Diccionario de Mexicanismos expone vocablos y frases utilizados tanto en los niveles más cultos de la sociedad mexicana, como en los más populares, íntimos y coloquiales.

Entre los más contentos con el nuevo diccionario de mexicanismos está Jaime López, cantautor tamaulipeco pero chilango por adopción, quien califica al diccionario como “una muestra institucional, si se quiere, pero con la que se da un orden y se fijan reglas para hablar mexicano”. En broma, dijo que espera que ahora si se entienda su famosa canción Chilanga banda: “Ya chole, chango chilango: qué chafa chamba te chutas; no checa andar de tacuche y chale con la charola”.

Luz Silenciosa (2007)

Si vamos a hablar de cine latinoamericano de vanguardia, habría que considerar sin duda al impecable director Carlos Reygadas. Con un estilo de cine tan propio, realmente incomparable (aunque muchos críticos se afanan en compararlo con Lars Von Trier y su teoría del Dogma), Carlos Reygadas nos extasía con un cine que no se sostiene sobre la más mínima parafernalia cinéfila: los actores no son actores sino personas verídicas que Carlos elige de acuerdo a la historia, no existe un guion (o al menos los actores no son conscientes del mismo), se usa luz natural, set natural y situaciones que existen en la realidad de la vida de los personajes. Bien podría clasificarse su cine de documental, pero es una ficción al extremo del realismo puro, tanto su ejecución como la ilusión que se quiere lograr para llamarlo “cine”.

Luz silenciosa aborda un tema común humano: la infidelidad. Lo atractivo de la trama está en que ocurre en un sitio peculiar y exótico, donde sus habitantes son gente simple y transparente, ajenos de ese egoísmo banal y superficial que promueve la infidelidad. Situada en una comunidad estrictamente religiosa: los Menonitas (alemanes que emigraron a México para practicar su religión) son un pueblito aislado en el norte de Chihuahua, perdido en el confín del mundo, con una rutina social que resembla la época feudal. A través del sufrimiento moral de una pareja menonita que experimenta un triángulo amoroso, Luz silenciosa se convierte en una reflexión psicológica sobre la relatividad de los valores éticos humanos.

Sonido, luz, ambiente, son elementos tomados de la misma realidad dada, donde la cámara se siente como un espía dentro de la plácida mañana de la familia de Johan. Los niños lucen como sus verdaderos hijos, la manera en que toman la leche al desayunar, que se sientan a la mesa en pleno silencio, pareciera que el cine no existe, que realmente somos intrusos dentro de la escena. Con ese estilo contemplativo de la imagen, uno se ve inmerso dentro de la angustia de Johan, su bondad natural, su inconmensurable amor por su esposa e hijos, y su sincera atracción por esa mujer que es claramente su “media naranja”.

Sin duda alguna, Luz silenciosa es una experiencia teológica profunda, digna del séptimo arte.  Carlos Reygadas no suele ser comprendido por su cine elitista, ni siquiera aun por su propia gente mexicana, pero su cine es tan evolucionado artísticamente, que me recuerda a Andrei Tarkovsky, y al hecho de que sus propios compañeros rusos lo exiliaron de su tierra sin valorarle. Digno de ser llamado un genio del cine, un autor con una voz tan propia, como tan universal en su mensaje humano.

Sólo quiero caminar (2008)

“Sólo quiero caminar” es una coproducción hispano-mexicana escríta y dirigida por Agustín Díaz Yanes, quien también fuera el autor de “Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto” (1995) o “Alatriste” (2006), ésta última interpretada por el actor estadounidense Viggo Mortensen y basada en una serie de novelas de Arturo Pérez-Reverte.

Con “Sólo quiero caminar”, Díaz Yanes repite experiencia con Victoria Abril, con quien ya había trabajado en varias ocasiones anteriormente. A ella se le unen Elena Anaya, Ariadna Gil y Pilar López de Ayala, quienes serán el cuarteto de mujeres protagonistas. Del lado masculino, son los actores mexicanos Diego Luna y José María Yazpik los encargados de dar el contrapunteo.

La película comienza con un robo frustrado, una sensación que se transmite a la largo de todo el filme en los caracteres de las protagonistas. Gloria, Aurora, Ana y Paloma verán irse al traste sus planes en este primer intento, que resultará en el arresto y encarcelamiento de Aurora. Tras ello, cada una sigue con su vida y Ana, prostituta esporádica cuando la situación lo requiere, es contratada por unos traficantes mexicanos que acaban de llegar a España. Su líder, Félix (Yazpik), quedará prendado por sus encantos y le propondrá casarse con él e irse a vivir a México. Allí también se encuentra Gabriel (Diego Luna), quien es la mano derecha de Félix y principal ejecutor de las órdenes del narco, encargado de todos los asuntos sucios con una frialdad apabullante. Ana no tarda en encontrar trabajo a Gloria, quien tras despedirse de Aurora en la cárcel, viaja junto a su hijo a México. Una vez allí, se dará cuenta de los constantes malos tratos que recibe Ana, si bien vive colmada de lujos. En esa situación, ambas mujeres se plantearán dar un gran golpe a Félix y su banda, vengándose del esposo abusador y resolviendo sus problemas económicos de por vida. Con ayuda de Paloma, y una vez Aurora sale de la cárcel, las cuatro mujeres tratarán de llevar a cabo su plan.

Pasos para enviar dinero a México

Se estima que casi 30 millones de mexicanos viven es Estados Unidos, muchos de los cuales envían tanto de manera esporádica como regularmente, algún tipo de ayuda económica a sus familias en México.

A continuación les explicamos las 3 formas más comunes de enviar dinero desde Estados Unidos a México.

1. Agencias privadas cuya principal función es la transferencia de dinero.

Las dos más conocidas y que controlan la mayoría de las transacciones de este tipo son MoneyGram International y Western Union. Ambas sirven para enviar dinero no sólo a México, sino también a otros países del mundo.

MoneyGram ofrece 3 opciones para enviar su dinero:

a)     Cambio Plus: un servicio que permite la llegada del dinero a México en sólo 10 minutos desde que se efectua el envío. Para utilizarlo, sólo debe localizar a un agente de MoneyGram llamando desde EE.UU. al teléfono gratuito 1-800-955-7777, donde puede solicitar que le atiendan en español.  Ahí le orientarán acerca de dónde se encuentra la oficina más cercana, donde deberá rellenar una forma, tras lo cual entregará la cantidad de dinero que desea enviar más el cobro por el servicio. A continuación asegúrese de que le entreguen el comprobante de envío, donde le indicarán el teléfono al que usted debe llamar para recibir instrucciones de cómo recoger el dinero. En esa llamada se le facilitará un número de referencia que deberá anotar para dárselo a la persona a quien le hace el envío. Tanto la llamada para obtener el número de referencia como para indicar a su familiar o amigo las instrucciones de cómo recibir el dinero tienen una duración de unos 3 minutos, y es gratis, ya que está incluída en el servicio. En ese momento ya pueden recoger el dinero en México en Wal Mart, Gigante, Soriana, Superama, Bodega Aurrerá, Bancrecer o Banorte. Para ello, quien recibe el dinero deberá llevar el número de referencia que usted le habrá facilitado y una identificación oficial con foto (deberá ser la misma persona que usted anotó en la forma). El dinero se entregará en pesos mexicanos, ya sea mediante efectivo o cheque, según su elección.

b)    Cambio Plus a Bancomer: es exactamente el mismo sistema que hemos descrito anteriormente, con la diferencia que el dinero se recibe sólo en un banco BBVA.

c)     MoneyGram eMoney Transfer: esta es la forma más cómoda, ya que le permite enviar el dinero por internet, haciendo una transferencia electrónica. Para emplear este método, necesitará una tarjeta de crédito o débito de un banco de EE.UU. y su número de Seguro Social.

Western Union brinda 6 opciones para el envío de dinero a México:

a)     Dinero en Minutos: el sistema es igual al Cambio Plus de MoneyGram. Para encontrar a su agente más cercano debe llamar al 1-800-325-4045. El dinero puede recogerse en Banamex, Bital, Salinas y Rocha, Bodega de remates, central de autobuses, Elektra y Telégrafos de México.

b)    Dinero Día Siguiente: lo mismo que la opción anterior (a), pero el dinero estará disponible un día después del envío.

c)     Giro Paisano: el dinero puede recogerse en Telecomm o Telégrafos de México a los pocos minutos de ser enviado.

d)    Giro Telegráfico: lo mismo que la opción (c), pero para ser recogido un día después del envío.

e)     Giro Telegráfico con aviso a domicilio: los pasos para solicitarlo son siempre los mismos. La diferencia radica en que en esta opción el giro telegráfico le llega a su casa aproximadamente 2 días después de hacerse el envío.

f)     Envío de dinero en línea: al igual que MoneyGram, Western Union ofrece a sus clientes la opción de enviar su dinero por internet, siempre y cuando disponga de una tarjeta de crédito de EE.UU. y su número de Seguro Social.

Como pueden comprobar, son muchas las opciones pero la forma no suele variar, ni siquiera entre ambas compañías, ya que se trata de un método establecido y confiable.

A continuación seguimos con otras alternativas para el envío de dinero.

2. Envío mediante Money Order (Giro Postal).

El Money Order, también conocido como Giro Postal o Órden de Pago, es un documento que suele enviarse por correo postal. Cuando la persona en México lo recibe, sólo deberá dirigirse a un lugar donde poder cobrarlo. El costo de un Money Order suele rondar los $3, dependiendo del lugar donde lo consiga. Debe tener en consideración que existen Money Orders nacionales (para dentro de EE.UU.) e internacionales (para México u otras partes del mundo).

Tenga en cuenta que el servicio postal de Estados Unidos dispone de un servicio de envío de Money Orders internacionales. También ofrece un servicio de envío de dinero denominado Sure Money (Dinero Seguro), que permite transferir dinero en 15 minutos a algunos países, entre ellos a México. Puede informarse más sobre este servicio en su oficina de USPS más cercana o llamando al 1-888-368-4669.

3. Envío de dinero a través de un banco.

Esta no sólo es una manera excelente y segura de enviar dinero a México, sino que además en algunos bancos ES GRATIS. Nos enfocaremos en explicar cómo funciona el sistema en CHASE, aunque usted puede averiguar si su banco también le ofrece este servicio y si le cobra por él.

Es importante recalcar que hoy en día hay bancos que ofrecen la posibilidad de abrir una cuenta de banco con la matrícula consular de México, su pasaporte y su número de contribuyendo (ITIN), sin necesitar tarjeta de residente o número de seguro social.

Como decíamos, Chase dispone de un servicio de envío de dinero a México llamado Rapid CashSM, que permite a sus clientes enviar dinero a familiares o amigos, sin costo alguno (son gratis 3 transferencias al mes, de máximo $1,500). Este servicio lo ofrece conjuntamente con Banorte, donde podrá ser recogido en una cuenta de Banorte o ser retirado en una sucursal o cajero automático ATM. De esta manera, el dinero está disponible en México el mismo día si se hace el envío antes de las 3 de la tarde (hora centro en EE.UU.) Obviamente, al tratarse de transacciones entre bancos, su dinero está más seguro.

Para más información sobre este producto de Chase o productos similares en otros bancos, diríjase a su sucursal habitual más cercana, donde sin duda podrán informarle en detalle.

La Zona (2007)

Dirigida por Rodrigo Plá, “La Zona” nos sitúa en una rica zona residencial de México, protegida, aislada y bajo fuertes medidas de seguridad, rodeada por un exterior ajeno, pobre, plagado de la delicuencia que nace fruto de la miseria.

En este ambiente, este nirvana artificial se verá invadido por unos intrusos que, aprovechando una falla accidental en el sistema de seguridad, lograrán colarse en el interior del recinto. El resultado es nefasto: una anciana es asesinada en el asalto a una casa y dos delicuentes son abatidos por los guardias de seguridad privada, mientras que un tercero consigue escapar, sólo para darse cuenta que es tan difícil entrar en la zona como salir.

A partir de aquí, los residentes de la zona decidirán tomarse la justicia por su mano y apartarán a una ineficiente y corrupta policia del lugar, pretendiendo mantener su estatus privilegiado y autosuficiente. En su afán por lograrlo, pondrán a prueba la intolerancia de unos o la cobardía de otros.

El joven Alejandro, habitante de la zona, descubrirá a Miguel, un adolescente de su misma edad, escondido temeroso en su sótano huyendo de la ira de los residentes buscando estabilidad los unos, venganza los otros. Y será en ese momento en que Alejandro, tratando de ayudar a escapar a Miguel, madurará y verá el mundo más allá de la burbuja utópica en que habita.

La película, coproducida entre España y México, cuenta en su elenco con Marivel Verdú, Carlos Bardem, Daniel Tovar, Daniel Giménez Cacho y Alan Chávez.

El Mariachi

El Mariachi es sin duda la película que abre camino a Robert Rodríguez hacia el cine independiente.
Muy pocos hubieran logrado una producción como El Mariachi con tan sólo 7.000 dólares de presupuesto.
Robert dirigió, escribió, montó y grabó el sonido para su película, la cuál se convertiría en un éxito rotundo en el Festival de Cine de Sundance.

El Mariachi  (Carlos Gallardo) gira en torno a la vida de un artista que pretende triunfar en la gran ciudad con su talento musical, sin embargo las cosas no comienzan por buen pié, de hecho sufre grandes complicaciones en el momento en que es confundido con un asesino a sueldo a consecuencia de su maletín.

Se produce entonces un persecución y caza al Mariachi por parte de los secuaces del criminal Mauricio (Moco), lo cuales piensan que se trata de Azul, el verdadero enemigo de Moco.

No sabemos  si Robert por aquella época ya estaba influenciado de alguna manera con la visión cinematográfica de Tarantino, sin embargo encontramos pinceladas de humor negro que sin duda decoran el film en varias escenas.

La producción final de El Mariachi es impecable, tanto a nivel interpretativo como de producción, una película de obligada visualización para los amantes del cine independiente y que sin duda no puede defraudar a nadie.

El Mariachi se convirtió en una trilogía al producirse la segunda y tercera parte de la película, Desperado y El Mexicano, respectivamente, y está vez protagonizadas por Antonio Banderas.

Si desmejorar esta primera parte, es cierto que se mejoró a nivel interpretativo con las dos siguientes, pero sin lugar a dudas el guión de la primera parte de El Mariachi es el mejor.

Sin Nombre


“Sin nombre” es una historia de historias, una película de películas que se funden llegado el momento apropiado. Por un lado está Willy (Edgar Flores), al que apodan Cásper, un adolescente de Tapachula, México, para quien su familia es su banda, la Mara Salvatrucha, ni más ni menos. Por el otro, nos sumerge en la vida de Sayra (Paulita Gaitán), una adolescente que vive con su abuela en Tegucigalpa, Honduras, hasta que un buen día su padre regresa de EE.UU. para llevársela con su nueva familia.

Ambas historias, aparentemente inconexas al principio, se fundirán tras el encuentro de los jóvenes y se convertirán en una sola, un relato de violencia, inmigración ilegal y, por supuesto, de denuncia social.

Su director, Cary Fukunaga, marca sabiamente el ritmo de la acción y guia al espectador por dos mundos tan diferentes, macabros por momentos, como un elixir de realidad condimentado con tragedia y apenas endulzado por leves roces entre el cariño y el amor.

Sin lugar a dudas, una película cargada de un mensaje enérgico e impactante que vapuleará al espectador, dejándole múltiples sentimientos excepto la indiferencia.