Mad Men

Si todavía no has visto la serie Mad Men, aún estás a tiempo de engancharte a esta dramatización de los años 60 en una agencia de publicidad en Madison Avenue.

La serie narra la vida -ficticia- de un alto ejecutivo, Don Draper, director creativo de Sterling Cooper, y su vida dentro y fuera de la oficina. Se trata sin duda de una visión del pasado con estereotipos conocidos y detalles por conocer, una época en que beber y fumar en la oficina era la moda y las mujeres coqueteaban en el trabajo.

Como en casi todas las series, lo recomendable es lanzarse a ver el piloto y, si te atrapa, ya tienes un 50% de probabilidades de que te guste.

El barco: ciencia-ficción española

La serie de TV El barco, ya con varias temporadas producidas, está siendo un éxito con un tema que es tan interesante como austero. Un grupo de jóvenes estudiantes se dan cita en alta mar para aprender todo sobre marinería. El capitán comanda el barco con mano firme, donde también se encuentran sus hijas.

En un fallido experimento científico, cualquier atisbo de tierra desaparece de los radares y de la faz de la Tierra, teniendo que navegar a la deriva sin saber cuál será su destino.

A lo largo de la serie se van sucediendo subtramas que probablemente se ingeniaron para rellenar un poco el hilo argumental principal, el cual resulta interesante. Las relaciones entre los de abordo tendrá sus altibajos, y el grupo completo se tendrá que enfrentar a situaciones límite.

Falling Skies: invasión extraterrestre

Falling Skies es una de esas series apocalípticas donde parece que el mundo se acaba. En esta ocasión, se trata de extraterrestres malvados que llegan a la Tierra y arrasan con todo lo que encuentran, esclavizando a niños.

En realidad la serie comienza cuando la invasión ya se ha producido. Se narra la historia de un grupo de supervivientes y cómo se las arreglan para seguir viviendo cada día formando un grupo estilo guerrilla que se enfrente a los alienígenas ante la más mínima oportunidad.

La serie está producida por Steven Spielberg, lo cual al menos debería ser un sello de garantía de entretenimiento. El tema, sin duda, no resulta original, pero no parece que decepcione a un buen amante de la ciencia ficción.

Breaking Bad: el capo de la droga

Walter White es un tipo normal, aburrido incluso. Es un talentoso profesor de química que, tras ser diagnosticado con un cáncer terminal, se da cuenta que no tiene absolutamente nada que dejarle a su familia. Es entonces cuando decide convertirse en fabricante de metanfetamina, valiéndose de su amplio conocimiento sobre fórmulas y creando un producto único en el mercado.

Walter se enfrentará no sólo a otros capos de la droga, sino también a su propia familia, a quienes tratará de ocultar su verdadera identidad.

Se trata de una serie con un guión original, con giros verdaderamente inesperados y una trama que, a lo largo de varias temporadas, se va destapando más y más.