Los inmigrantes ayudan a crear empleo

Estos días se ha publicado un artículo sobre un estudio acerca del impacto de la inmigración en EE.UU. Los resultados son sorprendentes ya que, al contrario que muchos opinan, la inmigración no sólo no quita empleo sino que contribuye a su creación y a la revitalización de la economía.

La base del estudio proclama que la continua llegada de inmigrantes a Estados Unidos favorece la actividad empresarial, creando más trabajo. Los autores afirman que cuanto más fácil es encontrar mano de obra barata mediante el empleo de inmigrantes, menor es la probabilidad de que las empresas trasladen sus operaciones al extranjero, donde los salarios son más baratos.

Cuando las grandes empresas deciden llevar sus instalaciones a otros países, no solo se llevan consigo los trabajos de menor salario, sino también muchos otros relacionados, los cuales pueden incluir los de supervisores cualificados, técnicos especializados y otros. De este modo, al emplear a inmigrantes a bajo costo, se contribuye a evitar el desplazamiento de fábricas al extranjero. De hecho, los sectores económicos más expuestos a la inmigración son los que mayor crecimiento experimentaron, según los autores del estudio.

En general, se habla de que los trabajadores inmigrantes que toman trabajos de escasa cualificación no destruyen el empleo de los ciudadanos americanos, ya que éstos en cambio son promovidos a puestos de supervisión. También se afirma que cuando los propios inmigrantes adquieren puestos de relevancia en compañías estadounidenses, se favorecen los negocios con el resto del mundo, facilitando los contactos empresariales con países como Brasil, México, Perú, Argentina, etc… generando a su vez más empleo.

La realidad es que el desempleo es una situación más compleja que los inmigrantes quitando empleo; más bien responde a variables macroeconómicas. En efecto, según el propio estudio muestra, el número de inmigrantes ilegales del Caribe y Latinoamérica cayó un 22% de 2007 a 2009 y esto prácticamente no tuvo ningún efecto en el debilitado mercado de trabajo de EE.UU. Cabe recordar también que esos mismos inmigrantes también son consumidores, lo cual en definitiva vuelve a generar empleo.

Resulta curioso pensar que muchos trabajadores en realidad han perdido sus empleos no por la inmigración, sino por el desarrollo tecnológico. En cambio, nadie piensa que las computadoras son responsables de la destrucción de trabajos, ya que a su vez suelen generar mucho más empleo en otros ámbitos.

El estudio, “Immigration, Offshoring and American Jobs” ha sido escrito por dos profesores de economía: Gianmarco I. P. Ottaviano de la Universidad Bocconi en Italia y Giovanni Peri, de la Universidad de California.

¿Existe la estabilidad laboral?

¿Existe la estabilidad laboral? ¿Qué tan seguro es realmente un lugar de trabajo hoy en día? ¿Se puede aplicar el concepto de generaciones anteriores a nuestra realidad globalizada?

Antes la vida era más fácil. Aquellos que salían de la universidad finalmente hallaban un puesto de trabajo estable sobre el que cimentar un futuro seguro. A partir de ese momento lo prioritario era conservarlo. Labor relativamente fácil dadas las circunstancias. El quehacer económico parecía esta regido por patrones repetitivos  y recurrentes que parecían indicar una línea de conducta económica estable, poco cambiante y de larga duración. Eran tiempos dorados.

Sin embargo las últimas crisis económicas están demostrando cada vez más, que la vida ha dejado de ser lineal. Es mucho más difícil que antes planificar el futuro basado en esa premisa. Los planes para el pago del crédito de la compra de una casa o un vehículo pueden esfumarse de la noche a la mañana, como bien lo evidenció la última crisis en los Estados Unidos.

¿Hasta qué punto aquello que nos inculcaron nuestros padres – muy justificadamente – preocupados por nuestro bienestar y nuestro futuro, sigue teniendo vigencia?

¿Es posible garantizar hoy la permanencia de un puesto de trabajo a largo plazo?

Comenzando por las empresas, forzadas a adaptarse a cambios drásticos a un velocidad vertiginosa.

Por lo tanto es necesario cambiar el paradigma, y los primeros que deberían pensar en hacerlo son los más afectados.

¿Qué diferencia hay hoy en día entre un lugar de trabajo y una función laboral útil, indispensable?

Nada garantiza hoy en día que el lugar de trabajo en el que uno se está desempeñando  sea sinónimo de inamovilidad.

¿Por lo tanto que garantiza una estabilidad laboral?

Juan B (nombre inventado) es químico farmacéutico recién graduado. Como muchos jóvenes profesionales que aún siguen pensando con el paradigma antiguo, comienza a transitar la senda ya acostumbrada. Su padre, renombrado químico farmacéutico, que acaba de jubilarse, es uno de los primeros en animarlo a hacerlo. Sin saber que los tiempos han cambiado.

Después de presentarse a innumerables entrevistas laborales sin éxito  finalmente y ante la desesperación natural que esto provoca, decide aceptar un empleo como visitador médico, por intermedio de su padre, quien no sale de su asombro ante los cambios producidos últimamente.

Meses más tarde Juan B. se comienza a desesperar ante las perspectivas de permanecer de por vida en la función que aceptó.

Comienza entonces un periplo que calculo, muchos de los jóvenes estarán recorriendo, llevados por la búsqueda no solamente de un puesto estable sino sobre todo de una labor mediante la cual puedan realizarse profesionalmente.

Con el tiempo, empieza a darse cuenta que existe un divorcio total de lo que los médicos necesitan y los productos que el laboratorio ofrece. Se da cuenta que la competencia reacciona muy rápidamente a los cambios en el mercado y que el poco “servicio al cliente” que puede prestar sucumbe finalmente a la preferencia por los precios más bajos. Tampoco hay visos de cambio de política de ventas en su empresa y sus sugerencias y propuestas chocan contra un muro de hormigón armado anclado en procedimientos “ya acostumbrados” y tradicionales.

Después de largas charlas con su padre y con otros visitadores médicos decide “dar la vuelta a la tortilla”. Reduce su horario laboral a tres días por semana y con el poco capital que ha podido ahorrar funda una pequeña empresa unipersonal. Su objetivo: introducir una modalidad diferente, acorde a los tiempos que corren.

Su estrategia: Ofrecer un servicio de búsqueda y provisión de medicamentos en base a la necesidad que expresan los médicos profesionales, sin estar contractualmente vinculado a ninguna marca.

El resultado es apabullante. Muchos médicos expresan su satisfacción abiertamente y lo alientan a seguir en su emprendimiento.

Al cabo de dos años, Juan B. logró lo que muchas personas aún siguen tratando. Hallar un puesto seguro de trabajo. Pero esta vez cimentado no tanto en la estabilidad que pueda proveer una institución sino en una sólida clientela que recurre a sus servicios y un potencial de expansión cada vez más atractivo.

Lejos quedaron la desesperación y la resignación incipiente.

Hoy ya está construyendo su casa y lo mejor de todo es que no necesita ahorrar para su jubilación, mientras la calidad de su servicio  y su trabajo sigan intactos.

Por Rudolf Berhard Behrens Dacak.

Sobre el autor: En la actualidad y después de creer en el mito del puesto seguro de trabajo, finalmente me he lanzado al vacío, y he aprendido a volar. Soy profesor particular de idiomas, doy cursos de capacitación para empresas, trabajo como traductor en congresos y estudio psicología on-line con una universidad en Alemania.

Errores a evitar en un résumé

El résumé ó Curriculum Vitae es, junto a la carta de presentación, lo que nos servirá para solicitar un empleo, conformará la primera impresión frente a aquellos que valorarán nuestra idoneidad para un puesto de trabajo. Ellos se formarán una opinión sobre nosotros basándose en esto y determinarán si vale la pena llamarnos para saber más detalles sobre nosotros.

Sabiendo pues que la primera impresión es la que cuenta, al menos hasta poder vernos cara a cara con el entrevistador, debemos ser cuidadosos y no caer en errores graves cuando redactemos ambos documentos. De lo contrario, podría ser que nuestra petición termine en el cubo de la basura.

Un presentación impoluta: tanto la calidad como la presentación del material pueden provocar una nefasta impresión si no son los apropiados. El résumé, al igual que el sobre en que se envía, debe ser escrito en papel de buena calidad, sin manchas, tachaduras ni deterioro de ningún tipo. Por elemental que parezca, algunos todavía desconocen que esto es signo de dejadez e incompetencia, y un avispado personal de recursos humanos no dejará pasar estos errores de forma, quizás sin leer siquiera el contenido.

Otra cosa obvia, y no por ello menos frecuente, son los errores ortográficos. No sólo resulta vergonzoso, sino también innecesario, ya que la tecnología permite que incluso el procesador de textos más simple incorpore sistemas de revisión ortográfica y gramatical. Este tipo de errores pueden ser disculpados en puestos de trabajo de baja cualificación, tales como empleadas de limpieza, mensajeros, etc… si bien deben ser tenidos muy en cuenta cuando se trata de ejecutivos o trabajadores profesionales de oficina. En ocasiones, bastará con una sencilla releída para detectar posibles incorrecciones. Tampoco viene mal que una segunda persona lea los documentos en caso de que algo se haya escapado a nuestros ojos.

El modo en que uno se dirige al personal de recursos humanos también debe ser impecable. No podemos dirigirnos a estos tuteándolos como si fueran amigos nuestros. Aun si pretendemos provocar un acercamiento, esto podría ser malinterpretado. Deben respectarse las más elementales normas de cortesía siempre que alguien solicite un puesto de trabajo.

Las aptitudes escritas, al igual que las verbales, ayudarán considerablemente a formar una imagen positiva del candidato. Un lenguaje vulgar, excesivamente coloquial o incluso con errores básicos de sintaxis podrían descalificar a cualquiera. También hay que tener cuidado al expresarnos, de forma que se nos entienda de una manera clara y concisa.

La desorganización es otro problema al que se enfrentan muchos candidatos. La información dispersa o mal estructurada es signo de que probablemente esa persona será así en el trabajo. Las montañas de datos y fechas sin orden aparente pueden hacer perder el interés y la relevancia de la información.

En definitiva, en una época en que los trabajos no abunda, debemos ser especialmente detallistas para lograr destacar desde el primer momento.

Extranjeros en España: La situación nacional de empleo

Si buscas trabajo en España y no eres español ni ciudadano comunitario o de países con algún tipo de acuerdo específico, debes saber que para conseguir una autorización de trabajo por cuenta ajena dependerá, entre otras cosas, de la situación nacional de empleo en España. Ésta se analizará para permitir establecer la contratación de un trabajador extranjero.

Esto, obviamente, implica que en una situación de crisis con una alta tasa de desempleo, podría ser más difícil para los extranjeros obtener autorización para optar a un puesto de trabajo en España.

Eso sí, existen los siguientes supuestos, por los cuales no se tendrá en cuenta la situación nacional de empleo, en caso que cumplas alguno de ellos:

* Si estas casado o eres hijo de un extranjero residente en España con una autorización de trabajo renovada, o si eres hijo de un español nacionalizado o de la Unión Europea que esté residiendo legalmente en España al menos un año, y cuando al hijo no se le aplique el régimen comunitario.

* Si ya tienes una autorización de trabajo y sólo pretendes renovarla.

* Si eres un refugiado o apátrida, en algunos casos.

* Si tienes a tu cargo descendientes o ascendientes españoles.

* Si naciste y eres residente en España.

* Si eres hijo o nieto de un español de origen.

* Si eres un menor extranjero tutelado en edad laboral.

* Si eres un trabajador designado a cubrir un puesto de confianza (por ejemplo, aquellos envueltos en actividades de alta dirección de empresas o los trabajadores altamente cualificados en algunos supuestos).

* Si eres un trabajador necesario para el montaje o la reparación de equipos importados.

* Si has obtenido una autorización de residencia temporal por situación de arraigo, colaboración con la justicia, razones humanitarias y otras excepciones).

* Si has tenido autorizaciones de trabajo para actividades de temporada durante 4 años y has vuelto a tu país de origen.

* Si eres ciudadano de un país con convenios internacionales a este efecto.

* Si eres ciudadano de un país no comunitario pero está enrolado en un buque español, por acuerdos internacionales de pesca marítima.

* Si eres ciudadano de Chile o Perú.

Extranjeros y trabajo en España: Trámites necesarios

Cómo solicitar la residencia temporal y trabajo por cuenta ajena:

Aquel empleador que quiera contratar a un trabajador extranjero no residente en España tendrá que presentar una solicitud de autorización de residencia y trabajo por cuenta ajena en la provincia donde se vaya a desarrollar el trabajo.

Así mismo, además de la solicitud correspondiente, tendrá que facilitarse la siguiente documentación:

* DNI o CIF y documento de inscripción de la empresa en la Seguridad Social o documento acreditativo de hallarse exento. En el caso de que la empresa esté constituida como persona jurídica, documento público que conceda la representación legal de la misma a favor de la persona física formulando la petición.

* Contrato de trabajo u oferta de empleo (en modelo oficial EX06)

* Podrán solicitarse a la empresa las pruebas de los medios económicos, materiales o personales de que dispone para su proyecto empresarial y para hacer frente a sus obligaciones.

* Copia del pasaporte, o documento de viaje en vigor, del trabajador extranjero.

* Documentos que justifiquen algunos de los supuestos que permitan no tener en cuenta la situación nacional de empleo.

* La titulación o acreditación de que se posee la capacitación exigida para la profesión, debidamente homologada.

* Otros documentos determinados mediante Orden del Ministro de Trabajo e Inmigración.

Después de recibir la solicitud, la autoridad competente se encargará de efectuar los trámites necesarios para, en el plazo de diez días, recabar informes pertinentes de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, la Tesorería General de la Seguridad Social, los Servicios competentes de la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil y Registro Central de Penados y Rebeldes.

Tras ello, y en base a la documentación presentada, así como los informes recibidos, se tomará una resolución y se notificará al empleador sobre la autorización de residencia y trabajo de modo que, según el caso, procedan a abonar las tasas pertinentes.

Así pues, si la resolución es favorable, la autoridad competente lo comunicará al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y a la Misión Diplomática u Oficina Consular española que corresponda al lugar de residencia del solicitante.

Desde que se notifica al empleador acerca de la aprobación de la solicitud, el trabajador dispone de un mes para pedir personalmente el visado en la Misión Diplomática u Oficina Consular del lugar donde resida. Una vez listo el visado, el trabajador tendrá un plazo de 3 meses para entrar en España.

Desde el momento en que entre legalmente en el país, el extranjero podrá trabajar. Antes de cumplirse un mes, deberá solicitar en persona la tarjeta de identidad de extranjero en la Oficina de Extranjeros (o si no la hubiera, en la Comisaría Provincial de Policía).

Es importante que antes de solicitar la mencionada tarjeta de identidad de extranjero (o antes de un mes de la entrada en España), el trabajador deberá haber sido dado de alta en la Seguridad Social. En caso contrario, la autoridad competente podrá extinguir la autorización.

Recuerda que si tu intención de viajar a España no es por trabajo, sino por turismo, bastará con solicitar una visa Schengen.

Trabajar en España: requisitos para extranjeros

Si no eres español pero deseas encontrar trabajo en España, debes saber que primero necesitarás obtener una autorización administrativa. Esta autorización será requerida a los mayores de 16 años que busquen realizar cualquier actividad laboral, ya sea por cuenta propia o ajena.

Eso sí, en el caso de ser ciudadano de Estados miembros de la Unión Europea (bastará un pasaporte de uno de los países que la forman), estarás exento de tener que solicitarla, así como aquellos ciudadanos de otros países que, por alguna razón de parentesco, se les aplique el régimen comunitario.

Una vez autorizada la residencia temporal y el trabajo, el extranjero podrá trabajar por cuenta ajena tras obtener el correspondiente visado. Esta autorización será válida máximo por un año y podrá limitarse a una zona específica o a un sector laboral en concreto.

Requisitos para obtener la autorización de residencia temporal y de trabajo por cuenta ajena:

  1. Dependerá de la situación nacional de empleo.
  2. Deberá garantizarse el trabajo en una actividad continuada durante la vigencia de la autorización para residir y viajar.
  3. La empresa o empresas solicitantes tendrán que haber formalizado su inscripción en el correspondiente régimen del sistema de Seguridad Social y deberán estar al corriente en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias y de la Seguridad Social. Podría también requerirse al empresario que acredite los medios de que dispone su proyecto empresarial.
  4. Las condiciones de la oferta deben ajustarse a lo establecido en la normativa vigente para la misma actividad, categoría profesional y localidad.
  5. Deberá poseerse la titulación debidamente homologada o acreditarse la capacitación exigida necesarias para la profesión.
  6. El trabajador extranjero no podrá tener antecedentes penales en España ni en países anteriores de residencia por delitos existentes en el ordenamiento español.
  7. El trabajador extranjero no podrá encontrarse viviendo sin regularizar en territorio español.

En caso de que cumplas estos requisitos, podrás iniciar los trámites para solicitar permiso de residencia y trabajo en España.